Ethan lo fulminó con la mirada. —No te metas en mi relación con Anne, Jack, porque también me veré obligado a acabar con nuestra amistad. Jack dejó escapar una risa sarcástica. —Esa amistad terminó en el mismo momento en que golpeaste a Anne. —Jack, basta —dije con nerviosismo, interponiéndome entre los dos. —Mejor acompáñame a mi auto, quiero curar tus heridas. Lo tomé del brazo, y sin mirar atrás, lo saqué de la oficina. Llegamos al parqueo subterráneo. Jack caminaba a mi lado, y n completo silencio, con un golpe al lado de su boca que sangraba un poco. —Mi auto está por aquí —dije, señalando el mío, mientras abría la puerta del copiloto y sacaba un pequeño botiquín de primeros auxilios. —Necesitamos revisar tus golpes antes de que se pongan peor. Jack me miró, con cierta incomodid

