Paolo se siente cada vez más desorientado, no sabe qué hacer con respecto a Antonia, puesto que ha aceptado volver a darse una oportunidad con ella pero los recuerdos son cada vez más dolorosos para él, aunque no deja de pensar en que ahora las cosas pueden ser diferentes no hay nada que se lo pueda garantizar, y la verdad es que la fama de ella la precede, no es lo mismo salir con alguien en quien se puede confiar con el tiempo que empezar en un matrimonio, y sus intenciones eran muy diferentes, nada que ver con todo lo que está pasando, solo quería proteger a Allegra de lo que pueda hacer Bianca y Juan Pablo, ellos no son de fiar y el destino de la niña no puede quedar sujeto a lo que ellos dos quieran conseguir, ya una vez se aprovecharon de Antonia al ser una joven sin malicia alguna,

