Luego de llenarme de todo ese conocimiento que aquel extraño libro me dió, al menos me encontraba más confiada sabiendo sobre el historial del duque. Me recuesto sobre el barandal del balcón que colinda con mi habitación. Es mediodía y el cielo está muy despejado, algunos pajaritos cantan alrededor. Siempre escucho a esas aves y nunca las veo ¿Serán parte de la magia de este mundo? Ya no se que más esperar de este lugar, digo, en el libro no parecía tan interesante pero ahora que lo puedo observar con mis propios ojos, cada lugar me parece fascinante que me dan ganas de recorrerlo sino fuera porque no quiero que me vean mucho tiempo fuera de casa, saldría en todo tiempo. Escuchar del traqueteo de un carruaje fuera de la casa me hace buscar el origen del ruido, viendo como a lo lejos

