ACTUALIDAD
— Mamá, ¿Puedes contarme nuevamente como se conocieron tu y papá? — dice Lucy mi hija menor mientras yo pico un poco de fruta para ella.
— Ay Lucy cariño, ¿No te la he contado ya varias veces? — digo mientras ella me observa con sus grandes ojos verdes
— Ya sé mami, pero es una historia realmente divertida — dice mientras paso a su lado con el plato de fruta picada hacia la sala donde están Dylan y Anthony mis hijos mayores viendo al partido de football.
« Así es como se hace un touchdown, Al estilo de Bennet, nuevamente el líder de los Seahawks de Seattle llevará a su equipo a la victoria»
— Eso es papá, así es como se hace — gritan mis hijos,mientras Lucy se acerca al televisor y da un beso en el rostro de su padre sonriente, pero vuelve su pequeño rostro hacia mí y se acerca .
— Ahora cuéntame la historia mami — dice mientras la siento en mi regazo, es increíble que Tayler y yo ya llevemos 20 años de estar juntos, sonrío a mí hija y comienzo el relato.
« Había una vez una chica que vivía en un castillo de donas, sudaderas, gorras y refrescos....
CUANDO TODO COMENZÓ...
Bostezo justo cuando voy a comenzar el vídeo, solo haré el saludo y montaré lo que ya edité, para mí suerte Ruby accedió a que mostrara su identidad en YT, Así que eso me lo hizo mucho más fácil, doy un sorbo a mí refresco de piña y comienzo.
«¿Que tal nyan?, les habla su Youtuber favorita Kitty Powell, espero que estén listos para el capítulo número dos de "Persiguiendo a estudiantes de la preparatoria", el día de hoy revelaremos la identidad de la estudiante a la que estuvimos siguiendo los últimos días, sin más hay les va el vídeo»
Suspiro mientras miro mi maleta del instituto, mañana es lunes y a diferencia del 99.9% de los estudiantes, no odio los lunes para mí son el día más importante de la semana, ya que de ellos depende la existencia de mi canal y bueno mi beca a una buena universidad.
Ah, si, jeje hola, soy Kaitlyn Powell, pero tal vez me conozcas mejor por mi canal en YT de Kitty Powell, en fin, está es mi historia, no soy la típica chica popular que tiene muchos amigos y se la pasa en fiestas, las únicas veces que me maquillo son cuando estoy en lo de mi canal y es para que mis compañeros no me reconozcan,por lo general piensan que soy una nerd, un gusano de biblioteca o cosas así, nada más alejado de la realidad pero parte de ella.
— Kaitlyn, Kaitlyn — lo que me faltaba mi desordenada hermana mayor — Si, ¿Que sucede Kendall? — digo entre abriendo mi puerta, mi espacio, mis reglas, y mis reglas no aceptan a la entrometida de mi hermana en este momento.
— ¿Has visto mi chamarra deportiva de Gucci? — dice poniéndose un ten.
— Ahm, creo haberlo visto — digo rascando mi cabeza mientras ella hace un gesto de súplica y saca un billete de 5 dólares, lo tomo antes de que se arrepienta — está en la cesta de ropa sucia en el patio — digo y le cierro de lleno mi puerta en sus narices de 500 dólares.
Oh sí, a diferencia de mi, mi hermana es una adicta a la belleza y a las prendas costosas es el orgullo de mi madre, mientras que yo soy el orgullo de papá, soy una chica pero me gusta vestir escueto y relajado, no me gustan las parafernalias y ese tipo de cosas no me veo en ello, tal vez más adelante, estoy en mis jóvenes 16.
Cuando regreso al ordenador, noto que el vídeo ya se ha subido, coloco los créditos a la música que utilice y lo publico rápidamente, una vez publicado, me estiro y doy el último sorbo a mí refresco y salgo de la habitación con los paquetes de chucherías y los tarros de refresco, y así se a acabado mi precioso día de domingo.
[...]
Salgo de mi habitación previamente organizada con unos pantalones aladinos color gris, un top blanco con una sudadera cubriéndolo, un par de aretes en las orejas, una cola de caballo para mantener mi cabello en forma y unas vans gris oscuro con medias blancas.
Bajo a la primera planta encontrando al servicio revoloteando de un lado a otro y bueno, esto es algo que odio de mi vida, no poder ser normal, mis padres son personas distinguidas y por eso tenemos cientos de criadas que cuidan de cada detalle.... Bueno quizá exagere un poco pero no me gusta que me traten como a un bebé y tampoco estamos en la edad media como para que alguien quiera bañarme.
Voy a la cocina soltando un suspiro y tomo tantas chucherías y frutas como quiero, suelo darles a los animalitos callejeros algo de comer y bueno comparto con aquellos que no tienen mucho, una vez lista mi segunda mochila tomo mi skateboard y mi gorra y me despido de todo el mundo haciendo que las tareas se detengan un momento.
Antes de que Jeremy, el chófer que mis padres tienen para mí me reclame algo, salgo como alma que lleva el diablo montada en mi precioso skateboard.
Kendall y yo somos como agua y aceite, Kendall es todo glamour y dinero, pero en realidad su cuarto es un desastre, al menos cuando vivía en casa, no tengo idea de cómo será ahora que vive con su pareja,yo aparento lo contrario, simpleza y aburrición pero mi cuarto está siempre impecable, Kendall es la normal de las chicas Powell, yo soy el bicho raro, pero la favorita de papá y mamá bueno, me tolera pero siempre dice que debo ser más una dama.
Ruedo los ojos al pensar en mamá y sus sermones, sacudo mi cabeza borrando el incómodo recuerdo y justo a tiempo llego al instituto, junto con Randall y Jenny mis mejores amigos, Randall es un chico moreno de grandes ojos ámbar y Jenny es una chica asiática de ojos azul y cabello n***o como la noche y los tres somos conocidos como los frikis del instituto,hemos sido un trío inseparable desde que nos conocimos en la secundaria y hemos estado juntos desde entonces.
— Hey Jen, te veo en clase de historia — digo chocando los cinco y haciendo lo mismo con Randall — Hey chicos luego de clases en mi casa — digo girándome, caminando de espaldas y chocando con alguien.
Whoops! Auch, mi pobre trasero.