16. Disculpas aceptadas

2590 Palabras
Blair. Este ha sido el viernes por la noche más aburrido de toda mi vida, estoy en la sala de estar con las chicas y Owen tratando de ver una película de terror, digo tratando porque en verdad estos tres no saben estar sin hablar ni un maldito segundo. Mi padre y Baylee están en su cita de viernes, todos los viernes tienen una cita diferente en algún patético restaurante diferente, si amor técnicamente me da asco. Me gustaría estar follando en estos instantes, debería estar teniendo el pene de Carter dentro de mi, mientras él me ahorca haciendo que casi pierda el conocimiento pero no, en vez de eso el muy idiota tiene que descansar para su partido de Baseball del domingo, ¿Pueden creerlo? Prefiere dormir y estar todo el fin de semana haciendo absolutamente nada en casa en vez de venir a follarme por casi dos horas. En vez de eso estoy en mi casa con mis amigas y mi posible...Mi posible hermanastro, ¿Owen y yo hermanastros? Aunque me gustaría que fuese una broma no lo es, al parecer la boda si va en serio. Por otro lado hace casi una semana no se absolutamente nada de Shawn, el no ha decidido a buscarme y yo aún no me decido en escribirle. ¿Es tan difícil olvidar a Taylor? Soy más hermosa que ella, más inteligente, más capaz, más independiente pero no, el muy tarado se estanca en ella porque según el esta enamorado y según el la ama. ¿Qué tanto puede amarse a una persona? Siento que lo que sucedió la última vez hizo que mi venganza retrocediera más de lo que esperaba, ¿Y si no vuelve a buscarme? Me aterra no lograr esto, me aterra no quitárselo a Taylor y poder lograr mi venganza. Después de haber logrado crear el consejo estudiantil Taylor ha estado bastante tranquila, siempre que me ve ignora mi presencia y no les negaré que lo hace bastante bien pero no mejor que yo; Dianne por otro lado ha intentado hablarle a Carter pero no se atreve, es como que las tres zorras están tratando de declararme la guerra pero ninguna tiene el valor de hacerlo. El timbre suena, los chicos y yo nos miramos entre sí unos segundos sin emitir ninguna palabra, el timbre vuelve a sonar nuevamente y dejo mi mirada fija en Owen, el mueve los ojos a ambos lados antes de colocarse de pie y caminar hacia la puerta, sonrió al darme cuenta que si entendió lo que quise dejar dicho. Si pelirrojo, debías levantarte y abrir la puerta, eres el hombre así que debes cuidar de nosotras. —Te buscan Blair.—Alzo una ceja, detrás de Owen aparece Shawn, ¿Qué está haciendo aquí? Lleva una chaqueta negra y una camiseta del mismo color, al parecer está totalmente vestido de n***o y se cortó el cabello, diablos, que sexy se ve.—Un tal Michael. —Shawn.—Corrige, miró a las chicas las cuales están igual de confundidas y sorprendidas que yo, me levanto del sofá y camino hacia donde está el. Owen vuelve a colocarse a donde estaba hace segundos atrás.—¿Podemos hablar?—Mira a las chicas, me giro y si, definitivamente los 3 tienen su mirada fija en nosotros.—A solas. —Si, seguro.—Lamo mi labio inferior.—Ven, sígueme. Comienzo a caminar en dirección a la puerta trasera para hablar tranquilamente en el jardín, el sonido de sus botas chocando el suelo me da a entender que está detrás de mi, me siento pequeña incluso estando detrás de él. Al llegar al patio trasero lo guió hasta la esquina de la piscina, lo que más me gusta de mi casa es el jardín, mamá hizo algo asombroso con el dos años antes de irse a suiza ya que al conectar con el bosque se veía un poco macabro, incluso parecía sacado de una película de terror. Shawn examina detalladamente todo el jardín, tiene cara de sorpresa, sus manos están dentro de los bolsillos de su chaqueta. Ambos nos quedamos en silencio mirando a todos lados pero sin mirarnos entre sí, aún estoy sorprendida porque el esta aquí, frente a mi, después de casi una semana sin saber uno del otro aquí está y seguramente vino a remediar su error o algo por el estilo. —Cortaste tu cabello.—Digo tratando de romper el hielo, saca su mano de la chaqueta y la pasa por su cabeza sonriendo, nuestros ojos al fin conectan, lamo mi labio inferior mientras que el simplemente a volver a introducir la mano en su chaqueta. —Si, necesitaba un cambio de look.—Responde cortante, me cruzo de brazos protegiéndome del frío, aunque nuestro estado es algo caluroso las noches son bastante frías aquí.—Vine a pedirte disculpas por lo que sucedió el otro día. La verdad es que estaba, bueno, aún estoy bastante confundido. —¿Confundido con que?—Le preguntó tratando de hacerme la inocente. —No me hagas muchas preguntas por favor, no quiero cagarla contigo otra vez.—Dice en un susurro.—¿Me perdonas? —¿Por qué? —Por haber sido un idiota la otra noche. —Disculpas aceptadas.—Muerdo un poco mi labio inferior, el se queda en silencio otros minutos más. —¿Quieres salir conmigo mañana en la noche? Me gustaría llevarte a un hermoso lugar.—Sonrió en mis adentros. —Claro.—Le respondo cortante.—Me hiciste algo de falta. ¿Qué? ¿Blair que diablos estás haciendo? O sea, ¿En serio lo extrañaste? Es una puta venganza, nada que ver con el amor. —Quisiste decir que me extrañaste, yo también te extrañé ñ.—Coloca su mano en mi mejilla y la acaricia un poco con su pulgar. Cierro los ojos dejándome llevar de su tacto, siento una electricidad recorrer mi espalda, los pelos de mis brazos se colocan de punta. ¿Por qué diablos estoy sintiendo esto? Abro los ojos rápidamente y salgo del trance, de la sensación que me producen sus dedos. —Gracias por ayudar a mi hermana a entrar al instituto.—Sonrió sin mostrar los dientes.—Te encantara al sitio donde te llevaré. —¿Que debo ponerme? —Lo que sea, eres hermosa a ti todo te queda bien.—Parece percatarse del cumplido y se aleja un poco de mi.—Mmm, bueno. Creo que debería irme a casa. —Quédate un rato, si quieres.—Le ofrezco.—Pedimos algo de pizza y lo más probable es que ya haya llegado. —Bien.—Se limita a decir, comenzamos a caminar hacia la casa. Para poder llegar a la sala hay que pasar por la inmensa cocina así que, al entrar lo primero que vemos es a los chicos técnicamente devorando la pizza, ¿Ven por que quería entrar a comer rápido? Ellos son como leones en cautiverio. Me acerco a la caja de pizza, tomo un pedazo y se lo entrego a Shawn, el un poco dudoso lo toma pero antes de comerlo mira a los chicos los cuales también lo miran atentamente. —Soy Shawn.—Dice nervioso, que tierno se ve. ¿Tierno? ¡Blair Gray! ¿Que diablos sucede contigo? —Yo soy Owen e imagino que a las demás ya las conoces.—Le responde antes de técnicamente introducir todo el pedazo en su boca. —Si, las conozco.—Muerde un poco su pizza, su teléfono comienza a soñar, lo saca den bolsillo trasero, el pedazo de pizza cae rápidamente al suelo, alzo una ceja sorprendida con su acción.—Tengo que, tengo que irme.—Tartamudea un poco, sus manos comienzan a temblar. —¿Qué sucede?—Le preguntó algo asustada por su reacción.—¿Shawn? —Mi mamá está en el hospital.—Dice con un hilo de voz.—Tengo que irme.—Intenta marcharse pero me pongo frente a él evitando que se mueva. —No puede conducir así, vamos yo conduzco.—El asiente mientras respira agitado. —Blair si necesitas algo no dudes en llamarnos, ¿Okay?—Dice Owen y asiento. ¿Qué diablos estoy haciendo? ¿Por qué lo ayudó? ¿Por qué lo acompañó? Se supone que es una venganza y que no debo involucrarme en sus situaciones personales. Shawn. Siento que me falta el aire, que mis extremidades no están conectadas con mi cuerpo, que el camino hacia al hospital se hace eterno, es como si tuviese el corazón en la garganta formando un nudo que me impide articular palabras, tengo los ojos llenos de lagrimas pero en cambio ninguna cae por mis ojos. Monique me mando varios mensajes pero sólo leí el que decía que mi mamá estaba en el hospital, me asusté muchísimo en ese instante y mi mente solamente piensa en ella y en si está bien, necesito saber si ella está bien. Blair apaga el motor del auto, salgo rápidamente y ella hace lo mismo no sin antes colocarle el seguro, entró al hospital corriendo y lo más probable es que ella esté detrás de mi, una parte de mi quiere gritar el nombre de mi mamá pero no, necesito mantener la calma ya que si en dado caso ella está despierta debo mantener toda la calma. Me giro algo desesperado, Grey está hablando con un doctor, el le señala una de las camillas que está tapada con la cortina corrediza. Rápidamente entró a ella, al mover la cortina corrediza me calmo un poco. Mamá esta acostada con un yeso en su muñeca derecha, Monique está sentada a su lado mientras pasa la mano por su cabeza lentamente y le canta una que otra canción. Suelto un suspiro de alivio y me acerco lentamente a ella, mi hermana se hace a un lado permitiendo que me pueda poner de cuclillas a su lado, tomo la mano izquierda de mamá y deposito unos cuantos besos en ella, me incorporo para también darle unos cuantos besos en la frente. —Mamá, que susto más grande me diste.—Ella sonríe sin mostrar los dientes.—Creí que te había sucedido algo malo. —Le pedí a Monique que no te asuste, ¿Por qué no me hiciste caso niña?—Le pregunta a mi hermana fingiendo estar enojada y suelto una risita. —Solo me caí en la bañera, el doctor dijo que estaré bien. —Eso espero.—Vuelvo a besar su frente. —Me entregaron los análisis y adivina que..—Sus ojos se llenan de lágrimas.—Estoy totalmente libre del Cáncer. Me levanto alejándome de ella, paso ambas manos por mi rostro bastante feliz y sorprendido. ¡Mi mamá le ganó al Cáncer! ¿Escucharon? ¡Mi mamá ya no tiene Cáncer! Me acerco a ella y agarro ambos lados de su cabeza para comenzar a repartir besos por toda su cara. Tengo los ojos llenos de lagrimas pero no interesa, significa que ya no habrá más quimioterapias, que ya mamá no se sentirá desanimada ni mucho menos, significa que ya tengo a mi mamá de vuelta conmigo. —Te amo tanto mi pequeño.—Me responde, sonrió en forma de respuesta, al girar mi cabeza veo a Blair, tiene una sonrisa enorme como si también estuviese feliz de verme.—Blair, que bueno verte. —Lo mismo digo señora Simons, me alegro mucho que haya vencido el Cáncer.—Le extiendo la mano, la mira unos segundos antes de tomarla y acercarse a mi. —Por cierto, gracias por ayudar a Monique a entrar al instituto de tu padre, en serio gracias.—La miro, vuelve a sonreír como un niño cuando le dan un chocolate. —¿Segura que estás bien mamá?—Ella asiente.—¿Qué ha dicho el doctor? —Nos iremos en un par de horas, aprovecharán que mamá está aquí y le harán otros análisis. —Está bien, llevaré a Blair a su casa y volveré.—Ella niega con la cabeza varías veces. —No, yo me quedo contigo.—Nuestros ojos chocan por un instante.—Si quieres, claro. —Claro que quiero.—Le digo. —Creo que somos muchas personas aquí dentro, porque no salen a la entrada.—Dice Monique con otra intención.—Shawn necesita algo de aire. —Si, creo que tienes razón hija.—Miro a mi madre con cara de pocos amigos.—Ve, lo necesitas. Blair sale de la habitación, comienzo a caminar detrás de ella en dirección a la entrada de hospital. No puedo creer que mi madre le haya seguido la corriente a Monique con esto de "necesitar aire" ¿Es en serio mamá? Se que ambas querían que yo estuviese solo con ella así que las complaceré, las complaceré a ambas ya que ella se quedó conmigo. Al llegar a la entrada donde estuvimos hace unos cuantos días atrás, me acerco a ella y ambos quedamos varados en la entrada técnicamente mirando al cielo. Blair. ¿Qué me sucede? ¿Por qué diablos me quedé? Pude haberme ido a casa pero no, decidí quedarme aquí a acompañarlo a él, tal vez esto sume puntos en mi venganza. Verme a mi aquí y no a Taylor lo haría abogar por mi y por nuestra futura relación no muy relación. Cuando escuché que la madre de Shawn está libre del Cáncer me alegre mucho ya que se le nota a distancia que ama mucho a su madre, me gusta que tengan una relación sana y buena ya que no tuve una relación así con la mía, ni siquiera intentamos tenerla. Ellos son una hermosa familia aunque no sea una de esas comunes simplemente lo son, se alegran por el bien del otro y se apoyan en momentos difíciles, me hacen sentir que realmente también necesito una familia. —Gracias por quedarte.—Rompe el hielo, sonrió aunque el no me estuviese viendo.—De verdad que gracias. —No debes agradecerme, para eso están los amigos.—Recuesto mi cabeza de su brazo, el parece percatarse y acerca más su cuerpo a mi. —Siento que si, eres asombrosa. —Como cambian las cosas, antes decía que era arrogante. —Ahora no lo estás siendo. —Creo que cada cosa tiene su momento específico, ¿No? —Vamos avanzando, vamos avanzando.—Ambo reímos. —El otro día le dijiste a Monique que no te gustaban los abrazos pero en cambio de mi si te dejaste abrazar.—Levantó la cabeza de su hombro.—¿Tienes algún trauma con mujeres o qué?—Suelto una leve risa. —No, no se porque de ti si y de otras personas no.—El no responde.—En fin, ¿Qué haremos mañana? —Ya te dije, un lugar especial.—Se limita a responder.—Creo que al conocer cada uno conocerás de mi y tal vez conozca de ti. —¿De mi?—Asiente.—Mmm. ¿Conocer de mi? Acerca de mi no hay mucho que conocer Shawn y no creo que me abra a ese nivel contigo, ni siquiera me gustas. Okay estoy aquí acompañándote en un momento duro y no se porque diablos me siento tan jodidamente bien cuando me abrazas pero eso no significa que deba abrirme contigo, ¿O si? Ya que al final el día eres solo una venganza.
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