Shawn.
La luz que entra por la ventana hace que me despierte, suelto un gruñido abriendo los ojos, el reloj de mi mesita de noche marcan las 7 de la mañana, ¡Mierda! Otro día hubiese ido tarde al trabajo, suerte que hoy comiendo a trabajar a las 12 del mediodía porque sino, hace mucho hubiese estado despedido, los sábados se me dificulta muchísimo despertar a tiempo para ir a trabajar, Monique siempre se encarga de despertarme antes de las 11 de la mañana.
No le mentía a Blair cuando le dije que el trabajo me tenía ocupado, ni siquiera he tenido tiempo para Taylor, la verdad me estoy esforzando mucho para que mi horario cambie, trabajo muchísimas horas a la semana y aunque no me quejo del pago tantas horas en el restaurante hace que me pierda las cosas maravillosas que la vida tiene para ofrecer y una de ellas es Blair.
Demonios, tengo unas ganas enormes de follar a esa chica, siempre que la beso me dan ganas de penetrarla hasta romperla en miles de pedazos, el morbo que ella despierta en mi es increíble pero no se porque diablos no avanzamos bueno si lo sé, por yo trabajar tantas horas a la semana no avanzamos así que cambiare eso, espero en serio cambiar eso.
Con bastante dificultad me levanto de la cama, estiro mi cuerpo un poco antes de salir de mi habitación, escucha risas en el pasillo y al llegar veo a mi madre reír, la verdad que después de que la declararon libre de cancer esta más hermosa, ella poco a poco esta volviendo a ser ella, esta volviendo a ser mi hermosa y perfecta mamá. Por otro lado esta Monique con un hermoso traje de baño n***o, alzo una ceja al verla.
—¿Donde compraste eso?—Le pregunto alzando una ceja.
—Buenos días Shawn.—Responde mi mamá.—Esa dulce chica, tu amiga Blair se lo regalo.
—Mmm, ¿Y por qué razón?—Le pregunto algo curioso, entro a la cocina, abro el refrigerador y tomo una botella de agua, la abro dándole varios sorbos.
—Para la actividad de mañana, ¿Me queda bien?
—Claro, hermoso cariño.—Le responde mamá.
—¿Lavarán autos en traje de baño?—Asiente o sea que mi novia y la chica que me trae un poco loco estarán en traje de baño.
—Así que por favor, si irás a lavar tu auto no actúes de hermano protector. ¿Está bien?
—Claro, me quedare de brazos cruzados mientras que un montón de chicos te devoran con la mirada.
—No creo que me devoren a mi.—Me responde en un susurro.—Devorarán a Blair, el traje de baño que se compró le queda perfecto.
—Bueno.—Le respondo.—Ese instituto es medio extraño.
—Eres muy tradicional Shawn.—Me dice mi mamá levantándose.—La niña está experimentando cosas nuevas, no es tu asunto.—Sale de la sala, ruedo los ojo mientras que Monique sigue viéndose en el espejo frente a ella.
—Entonces, ¿Besaste a Blair ayer?
—No.—Miento.
—No soy estúpida Shawn, me diste las llaves de tu auto y después cerraste la puerta de su casa por casi 3 minutos, hermanito si la besaste.
—Bueno, si la bese.—Le digo rindiéndome.—Pero no le digas a Taylor, ¿Okay?
—No habló con tu novia.
—¿Qué? ¿Por qué?
—Te dije que no me agrada esa chica, ¿No comprendes?—Dice molesta.—En fin, el traje de baño de Blair le queda tan hermoso.
—¿Te divertiste con ella ayer en el centro comercial?—Asiente.—Bueno.
—Por favor no me protejas mañana, ¿Si?—Asiento.—Te amo hermanito.
—Como sea.—Ruedo los ojos.—Taylor no sabe que conozco a Blair así que no vayas a meter la pata.
—¿Es enserio?—Asiento.—No me sorprende, se detestan.
—¿De verdad?
—Si pero en fin, ¿Tú novia tampoco sabe que ella me ayudo a entrar al instituto?
—No.
—Estas en una enorme maraña de mentiras.—Ríe un poco.
—No te equivocas hermanita.—Paso ambas manos por mi rostro.—18 de las 24 horas que tiene el día pienso en Blair, espero que este cambio de horario me ayude.
—¿A que? ¿A sacarla de tu cabeza?
—No lo sé, que me ayude a algo.—Me encojo de hombros.
—Suerte.—Dice, comienza a caminar en dirección a su habitación.
Realmente si Monique, necesito mucha suerte.
Blair.
Acomodo mi falda desde el instante que bajo del auto, coloco mi cabello detrás de mi espalda y el tiro que sostiene al bolso sobre mi hombro, no me sorprende que mi madre haya elegido uno de los restaurantes más caros de toda la ciudad. Lo único bueno de este intento de desayuno familiar es que sabré o al menos tratare de conocer un poco a su esposo y porque su enorme afán de conocer acerca de mi.
¿Qué tengo yo de interesante?
No les negaré que el vestuario que elegí para el día de hoy es perfecto, es tan yo. Mientras que Owen se colocó una camisa blanca y unos jeans color n***o, mi padre una camisa azul y un pantalón n***o, y bueno, Baylee se colocó un vestido blanco que le queda bastante bien y hace relucir un poco su pancita de embarazada, es pequeña pero notoria ya que ella es delgada.
El entrar al restaurante mi padre confirma la reservación, el chico nos guía hasta la mesa que está en la esquina del restaurante, la misma nos permite una hermosa vista del jardín que adorna el lugar. Me siento en la silla que va pegada en la pared, Owen se coloca a mi lado y Baylee se sienta del otro lado junto a papá, suelto un leve suspiro mientras acomodo mi bolso sobre mis piernas.
—No se porque aceptaste esto.—Le digo a mi papá, el me mira con cara de pocos amigos.
—Tu madre me estaba literalmente acosando además, solo es un desayuno cariño, trata de parecer amable por una hora y media.
—¿Ya ubicaron la puerta de emergencia? Necesito saber cual es el plan de escape.—Golpeó con mi puño a Owen por debajo de la mesa.—Ouch.—Suelta un gemido de dolor.
—Por primera vez en todo nuestro compromiso estoy de acuerdo con tu hija.—Opina Baylee.
—No te pregunte si estabas de acuerdo conmigo.—Le respondo alzando una ceja.
—Blair.—Me regaña papá, ruedo los ojos antes de cruzarme de brazos, a lo lejos veo como mi madre llega con su esposo.
Mierda, Baylee mi madre acaba de opacarte con un simple vestido rosa pastel y un bolso Louis Vuitton, su cabello está suelto, lleva un lindo collar de perlas y unos pocos accesorios en sus muñecas mientras que Zachary lleva un traje n***o que parece costoso.
¿Con quien te casaste Lexie?
Al llegar a la mesa, saludan cortésmente con la mano, mi madre se acerca a mi dándome un abrazo y me muevo un poco para separarme de ella, ¿Por qué diablos lo hace? Sabe que detesto los malditos abrazos.
—Que gusto verlos a todos.—Habla Zachary, ambos se sientan en sus lugares.
—Que hermoso vestuario hija.—La miro alzando una ceja.—Qué guapo te ves Owen.
—Gracias.—Le responde cortésmente.
—Bienvenidos a Le Creme.—Se acerca el mesero dándonos los menús, niego con la cabeza varías veces cuando me extiende uno.
—Un café sin azúcar.—Le pido, asiente anotándolo en su libreta. No soy de tomar mucho café pero necesito recuperar las energías que perdí al follar casi toda la noche con Carter.
—¿No vas a desayunar?—Pregunta Zachary curioso, niego con la cabeza, el mesero termina de anotar las órdenes de todos, se lleva los menús alejándose nuevamente de nosotros.
—¿Quien eres?—Le pregunto a Zachary curiosa.—Me da curiosidad saber con quien se caso Lexie.
—Mamá, cariño soy tu madre.—Me sonríe falsamente, alzo una ceja mirándola y después miro a su esposo.
—Soy dueño de la compañía importadora de autos lujosos Wade Imports.—Me responde, sabia que Lexie no se conformaría con poca cosa y menos estando en un país como suiza.
—Vaya mami, si que supiste elegir tu siguiente esposo.—Le sonrió, me mira como si quiera matarme.
—Blair trata de comportarte.—Me susurra Owen en el oído de forma discreta.
—Tu madre me dijo que te hablo acerca de marcharte a Suiza con nosotros.
—Mmm, si.—Hago una mueca.—La verdad creo que es un poco tarde, ¿Verdad papá?
—Si, este es el último año de Blair y además presentará su solicitud universitaria en enero.
—¿Para cual universidad?
—Princeton.—Abre los ojos sorprendido.
—Imagino que una beca.—Asiento.—Te deseo suerte, es muy difícil aplicar para esa universidad.
—No necesita desearme suerte, soy muy inteligente.—Le digo con cierta pizca de arrogancia.
—Eres idéntica a tú madre.—Sonríe.—De igual forma si tú solicitud de beca es denegada yo me propongo a pagarte la universidad digo, soy el esposo de tu madre, para mi sería un placer ayudar.
—No es necesario pero gracias.—Esta vez responde mi padre.—Mi hija es muy inteligente, la mejor de todo el instituto y ella aplicará, si en dado caso no lo logra tengo un fondo de respaldo que cubrirá sus estudios.
—¿Cual fondo?
—El que no me quitaste con el divorcio.—Le responde mi papá, sonrió sin mostrar los dientes.
—¿Y tu Owen?—Le pregunta curioso.—¿Que estudiaras y donde?
—Iré a Princeton.—Sonrió feliz, Owen ira a Princeton.—Estudiaré ciencias químicas.
—Vaya, ¿Trabajarás en laboratorios?
—No, fabricare drogas como en breaking bad.—Ambos reímos a carcajadas.
—Owen.—Su madre le llama la atención.
—Perdón.—Susurra entre risas.
—¿También te presentaras para las becas?
—No, mi padre me pagará la universidad.—Responde.
—Así que irán juntos a la universidad, ¿Son muy unidos?
—Demasiado.—Esta vez respondo yo sonriendo.
—Me alegra mucho que hayan decidido desayunar con nosotros, eso nos une más como familia.—Lo miro con cara de pocos amigos.—¿Y cuándo se casan?—Le pregunta a mi padre.
—Tenemos planeado casarnos en enero.—Responde Baylee.
—Qué pena que no estaremos aquí.
—Una total tragedia.—Le respondo tratando de no reír.
—La verdad que tus padres deberían de estar agradecidos de tener una hija tan hermosa e inteligente como tú.—Alzo una ceja.—Cuando tu madre me hablo acerca de ti creí que encontraría a una niña pero eres casi una mujer.
¿Y a este que le dio?
—Si, como sea.—Sonrió al ver al mesero acercarse, con mucho cuidado coloca cada platillo en su lugar y por último me extiende mi café, con cuidado le doy un corto sorbo.
—¿No les gustaría pasar navidades en Suiza? Me encantaría enseñarles la ciudad.—Nos dice antes de comer un poco de su fruta.
—Gracias por la oferta pero en navidad es nuestro último retiro del instituto y no me gustaría perdérmelo.
—Entiendo pues, para otras fechas.—Me sonríe.
Este hombre me da algo de miedo.
—¿Y donde se conocieron?—Le pregunta mi padre.—Me intriga saber que caminos tomo Lexie al marcharse del país.
—Nos conocimos en un hotel, ella estaba de fiesta con algunas amigas mientras que yo tomaba unos tragos en el bar, fue amor a primera vista.—Le da un corto beso a la mano de mi madre.—¿Y ustedes?
—Ella era mi abogada y ahora es la prometida.—Responde mi madre.
—La verdad en aquel tiempo no cruzamos más de dos palabras.—Se defiende Baylee.—Estaba trabajando en la ciudad, fui a comprar tampones y lo encontré en la sección femenina.
—Esto tiene que ser una broma.—Ruedo los ojos.
—¿Y qué hacías ahí Gary?—Pregunta mi madre riendo.
—Tengo una hija Lexie, una ese tipo de cosas.—Owen ríe a carcajadas.
—¿Podrían parar?—Les preguntó tapando mi rostro con ambas manos.
—Me gustaría que nos juntemos el próximo fin de semana y hagamos una parrillada familiar. —Habla Zachary.
—Por amor a Dios.—Susurro, ¿Que hice para merecer esto?
—Me parece buena idea, tenemos una enorme piscina.—Dice mi padre.
—Baylee.—La llama mi madre.—Quiero disculparme contigo pero como reaccioné el otro día. Me alegra que una mujer como tú esté ayudando a Gary a criar a nuestra hija, eres buena madre.—Ella le sonríe falsamente en forma de agradecimiento.
—¿No te contaron que están esperando un bebé?—Le pregunto a mamá, levantó la cabeza para ver su reacción, sus ojos están abiertos como plato mientras trata de mantener la compostura.—Ups.
—Vaya felicidades.—Dice Zachary emocionado.—Lexie no quiere tener hijos así que me alegro mucho por ustedes.
—Nunca cambiarás mamá.—Le respondo.
—Felicidades a ambos.—Dice mi mamá con poca alegría.
—Veo que todos nos llevaremos muy bien.—Claro que nos llevaremos bien mientras estes aquí, desde que gires o te marches esto e convertirá en una zona de guerra.—Iré al baño, vuelvo en un segundo.—Quita la servilleta de sus piernas y se levanta, cuando está lo suficientemente lejos mamá lame su labio inferior.
—Si que no pierden el tiempo.—Les dice mi madre.
—Y volvió la Lexie que conozco.—Digo entre risas.
—Y tu Blair, ¿Por qué diablos siempre tienes algo que decir? Solo les pedí comportarse como una familia y no están cumpliendo.
—Yo te pedí no abandonar a tu hija y tampoco cumpliste, estamos a mano.—Le responde papá.
—Lo mejor sería que no me molestes mucho mamá o acabo este teatro que te has montado en un dos por tres.—Su mirada se torna dura como si quisiera matarme.
Zachary vuelve con una enorme sonrisa, mi madre se limita a no responderme ya que llegó su esposo nuevamente.
—Blair.—Aquí vamos de nuevo.—Tu madre me comentó que vino al país unas cuantas veces a visitarte pero que negaste a verla ya que el divorcio te afectó un poco, quiero decirte que pase lo mismo con mis padres, deje de hablar con mi papá porque creía que era el culpable de todo.
¿Qué demonios?
—¿En serio, y que más te dijo?—Le pregunto curiosa, sonrió amablemente.
—Solo eso, es normal que a los chicos les afecten los divorcios, ¿Verdad que si Owen?
—A mi me importó una mierda.—Se encoge de hombros.—Solo quería quedarme viviendo con mi padre pero como usted ve, estoy aquí.
Como puede ser posible que mi madre le haya dicho a su esposo que yo no quería verla, ella se marchó dejándome aquí con mi padre.
—¿Y no te contó que se fue sin despedirse?—Le pregunto, niega con la cabeza.
—Blair.—Me llama papá.
—No, papá.—Mi madre me mira alto asustada.
—Lo mejor que puede hacer señor Wade es no tener hijos con mi madre.—Comienzo.—Ella no les dará amor, no los dejará ser niños y sobre todo los abandonará cuando se divorcie porque los considerará una atadura, no los visitará y solo los llamará una vez por semana.
—Blair...
—Hará sentir a esos niños culpables por el cambio de su cuerpo, los hará sentir culpables porque ella no podrá salir con sus amigas, les prohibirá subir a sus juegos favoritos en el parque pero los llevará para sentarlos en un banco y que vean a los otros niños disfrutar. También olvidará llamarlos en navidad o sus cumpleaños, les mandará dinero un par de veces y dejará de llamarlos. Así que piense bien si quiere formar una familia con Lexie, ella suele abandonar a sus hijos cuando sus esposos no le dan ningún beneficio.—Término de decir con un nudo en la garganta, Zachary me mira con asombro ante lo que acabo de decir.
—Yo no sabia...
—No se preocupe.—Lo interrumpo.—Ella no se mostrará ante usted como la peor, se mostrará como la mejor madre del mundo y le echará la culpa a otros.—Los ojos de mi madre están llenos de lagrimas.—Aunque deteste a Baylee y odie que esté comprometida con mi padre, espero que ella si sea una madre buena para ese bebé y que no sea una Lexie.—Me levanto, coloco el tiro de mi bolso en el hombro y dejo la servilleta sobre la mesa.—Con su permiso.
Me despido saliendo del restaurante, puedo sentir como mis ojos se llenan de lágrimas, mierda, mierda, mierda.
¿Le costaba mucho decir la verdad? No estaba de más decir que eras una pésima madre y que lo mejor que pudiste haber hecho por mi fue marcharte. Por tu culpa no se que es amor, no se querer sin lastimar a los demás aunque lo haga de forma inconsciente.
Te odio Lexie Wade.
Owen.
—Yo voy.—Me levanto para ir a acompañar a Blair, Gary pone su mano sobre la mía y niega con la cabeza.
—Yo voy, hijo.—Asiento, vuelvo a sentarme, el se levanta marchándose, la madre de Blair se limpia las lágrimas con la servilleta mientras que mi madre y yo nos miramos mutuamente.
—Cariño sabes que podías haber sido sincera, yo no te juzgaría y ahora puedo entender porque tanto enojo de parte de Blair.—Ruedo los ojos, el toma su mano dándole un tierno beso.—No te preocupes, ¿Okay?
—No se que más hacer para que me perdone.—Le dice con un hilo de voz.
—Mostrar algo de arrepentimiento sería de mucha ayuda.—Le respondo, todos me miran y hago una mueca.—Lo siento.
—Owen tiene razón, demuéstrale que te arrepientes por todo lo que sucedió, tal vez te perdone.—Le dice Zachary.
—De acuerdo.—Suelta un suspiro.—¿Y si hablas con ella Owen? Podrías decirle que me de la oportunidad, ella te presta atención.
—Me presta atención porque no opino en temas que no tienen que ver conmigo.—Le guiño el ojo, ella alza una ceja.
—Creo que no fue la forma correcta de responder.—Opina Zachary.—Creo que si le entregas su regalo de cumpleaños se sentiría mejor respecto a ti.
—¿Su regalo de cumpleaños?
—Cumple años el 3 de diciembre, le daría su regalo en mi último día aquí pero lo mejor sería dárselo pronto.
—¿Y cual regalo es ese?—Le pregunto curioso.
—Un auto.—Abro los ojos sorprendido.—Es mi hijastra, merece lo mejor.
Este sujeto y su amor por Blair me aterran un poco.