capítulo 2.2

629 Palabras
Alex: Habían pasado dos semanas desde aquella salida con Ethan, durante este tiempo nos habíamos acercado más, ya no huía de él y entre clases o algunas veces en clase hablábamos y nos ayudábamos con algo que no entendiéramos sobre cálculo. Debo admitir que como ese día en el cine, mi perspectiva hacía él había cambiado, pude darme cuenta de lo gracioso y dulce que era. Algunas veces se acercaba más de la cuenta lo que hacía que mis nervios aumentaran pero no entendía por qué, ni tampoco entendía el por qué se acercaba de esa forma o se me quedaba viendo con esa cara de embobado que me causaba risa entre clases. Mia, con quien almorzábamos casi todos los días me insistía que era porque le gustaba pero yo siempre le recalcaba que no era así, que eran cosas suyas porque admitámoslo ¿Por qué alguien como yo le gustaría a alguien como Ethan? El parece un dios griego con su cabello rubio, sus ojos verdes y sus bonitas facciones, en cambio yo no tenía nada especial, no era de los más atractivos y casi siempre estaba solo porque no quería socializar así que era imposible que le gustara a Ethan como Mia comenta. Era viernes y ya se acercaba la tarde, estaba en mi clase de física por lo que estaba con total atención a lo que decía el profesor - Bueno estudiantes, eso era todo por hoy. Recuerden leer los capítulos 3 y 4 para la siguiente semana, que tengan buen fin de semana Y así terminó la clase, revisé mi celular y tenía un mensaje de Mía quien me decía que nos viéramos hoy al almuerzo para hablar un rato por lo que contesté con un rotundo sí, me agradaba pasar tiempo con ella. Salí del salón y me dirigí al comedor, vi por todas partes y me fijé que mi amiga estaba haciendo la fila para comprar el almuerzo - Hola Mia ¿Qué tal va tu día? - Ni lo digas, acabo de salir de un examen para el que estudié todo el fin de semana pasado y aún así siento que no terminaba de entender todos los temas Mia y yo nos pusimos a hablar sobre la época de exámenes en la que estábamos y comentábamos cómo eran incoherentes algunas preguntas que formulaban. Al fin llegó nuestro turno y compramos el almuerzo, hoy era pasta a la boloñesa por lo que estaba entusiasmado por comer, adoraba también la pasta. Nos dirigíamos mientras hablábamos a una mesa que estuviera desocupada cuando por accidente choqué con un tipo sumamente gigante y de contextura gruesa. Parte de mi jugo de derramó en sus zapatos por lo que levanté mi mirada con algo de miedo - ¡Mira lo que hiciste estúpido! ¿Eres ciego o qué mierda te pasa? - Y… yo, perdone, no vi por donde andaba, fue sin culpa - Eh, eh, sin culpa, no me hagas reír idiota - Hey, cálmate, ¿no ves que fue un accidente no más? – dijo Mia tratando de defenderme - Tú no te metas, mi asunto es con este enano Sentí cómo ese mastodonte me sujetó fuertemente del cuello de la camiseta que llevaba y me alzaba con gran facilidad. Vi su rostro, estaba completamente rojo y me veía con gran mal genio, tenía miedo, extendió su mano y formó un puño por lo que rápidamente cerré los ojos pues ya sabía qué era lo que se avecinaba. Sé que podía zafarme fácilmente de su agarre pero no quería generar más controversia, debía ser precavido Esperé durante unos milisegundos aquel golpe en mi rostro pero nunca llegó, en lugar de eso vi cómo el tipo que me sostenía caía de forma estrepitosa en el suelo
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR