Ese día que pasó fue bastante tranquilo. Nos metimos al mar un rato, pero yo me salía al rato porque el sol estaba muy fuerte. Tampoco es que me bañara mucho porque como tengo el mar cerca, lo he hecho bastante, pero él si se bañó durante prácticamente todo el día y parecía feliz, como un niño pequeño e incluso cuando cayó la tarde, estaba bastante rojo y se quejó al respecto porque la ardía la piel y decía que sentía fiebre. Yo sólo me reía, era lógico que esto pasaría, el sol era fuerte, pero bueno, al menos sé con certeza que lo disfrutó y a mí me gustó muchísimo verlo feliz. A eso de las 18h nos fuimos, porque la playa se empieza a oscurecer y cómo esta no tiene un pueblo cercano, ni nada, toca irse temprano y además, como es bastante retirado y como Jimmy vive en Soledad, nos tardarí

