Estar cerca de Nigromante es una sensación muy similar a estar cerca de Jon. Sus ojos pueden esconder la misma belleza mística del cielo nocturno; hermoso, incomparable y misterioso. Es inevitable evadir la atracción feroz que ejercen con simplemente contemplar su presencia. Creo que podría ser ineludible enamorarse de ellos con sólo verlos fijamente. Antes de tratarlos, nunca antes conocí a ningún caballero con semejante altura, con una apariencia acendrada e impoluta pese a que con hermosura son impecables guerreros y sólo basta el pequeño gesto de amenaza hacia aquello que protegen para que velozmente se alce esa espada, cuya naturalidad posee una velocidad precisa y certera como un relámpago al dejar al cielo. Nigromante posee un encanto sutil en su personalidad, es tan particularm

