Al pasar los días y ver que me sobraba tiempo y necesitaba cuanto antes dinero para mudarme, empecé a buscar trabajos fijos, Pero al ser menor de edad no me lo daban.
Un día mientras andaba de tienda en tienda, encontré al que sería mi mejor amigo y le daría un giro de 180 grados a mi vida para mejor.
~flashbakc~
Mientras repartía mi currículum por la ciudad me cansé y ya eran las 9:12 am. así que me convendría desayunar. Me fui a un Starbucks a tomar mi café mañanero.
- Buenos días ¿Que va a ordenar?.- me dice el chico que atiende parece de unos 18.
- Buenas un café con leche.- le digo con mi voz cortante y mi mirada fría que estas últimas semanas me caracterizan perfectamente.
- Enseguida.- contesta y se va. Al rato vuelve con mi pedido le pago y me voy a la plaza de enfrente a sentarme en un banco a tomar mi café y descansar mis pies.
Cruzo la avenida y me distraigo viendo una biblioteca que necesita personal de limpieza. Por lo cual, choco con alguien que hace que pierda el equilibrio, pero tengo buenos reflejos así que pongo un pie atrás para darme estabilidad, cuando levanto la mirada es un chico de no más de 16 años, alto como dos cabezas arriba de la mía, castaño, con pircins en toda la oreja derecha y un ceptun, ojos miel, piel bronceada, con unos pantalones de mezclilla azul ,una remera blanca con letras negras y unas Vans.
- Lo lamento iba distraído y no me di cuenta.- se disculpa, sus ojos conectan con los míos me mira como buscando alguna reacción. Me doy la vuelta dispuesta a irme, pero su mano en mi brazo me frena.
- ¿Qué quieres?.- digo cortante, me suelto de su agarre bruscamente y lo encaro.- ¿Por qué me estuviste siguiendo toda la mañana?.-cuestiono, me mira sorprendió ,como si no creyera lo que le estoy diciendo.
- Y..Yo em, no te estaba siguiendo.- me dice nervioso. Me doy la vuelta pero otra vez su mano me detiene.- Mira si te estuve siguiendo ¿Okey?pero fue porque... Necesitas trabajo ¿Verdad?.- yo asiento lentamente.- Bien... Yo, yo puedo darte trabajo y pagarte lo que quieras.- me quedo confundida ¿Que está pasando?- Mira sé que puede parecer loco pero te investigue y tienes información muy valiosa para mi así que si tú me das esa información yo te doy dinero y aparte un trabajo.- quedé confusa pero no saque mi mirada neutra.
-¿Información?.-pregunte dudosa.
- ¿Podrías acompañarme a hablar aun lugar más privado?.- me pregunta nervioso.
- Em... Yo, no... Mm bien.- dudo un poco pero terminó aceptando. Necesito el dinero cuanto antes así me podré mudar cuanto antes.
- Bien, sígueme.- y empieza a caminar, lo sigo y llegamos a un hermoso Lamborghini aventador. Me quedo sin palabras el lo nota y me mira.- Increíble ¿Verdad?- yo solo asiento, entramos en el auto él en el lado del piloto y yo en el lado de copiloto, me abrochó el cinturón y arranca.
-¿Cómo te llamas?.- pregunto, la verdad todavía no me dice cómo se llama y me da intriga.
- ¿He?, Ah todavía no me presenté, mi nombre es Marcus Alborán, un gusto.- me guiña un ojo.
- Em... No suelo ser curiosa y mucho menos me importa la vida de los demás pero, ¿De qué trabajas?, ¿Qué información tengo que te sirve?.-le digo sin quitar mis ojos de la ventanilla.
- Mira...em, yo digamos que no soy una persona "normal".-hizo comillas en la palabra. Por primera vez en todo el viaje saque la mirada de la ventanilla y lo mire confundida.- Yo soy hijo de Pablo Alborán o como todos lo conocen "El Sabueso".- me quedé sin respiración estaba en un auto con el hijo de el narcotraficante más buscado en Alemania.- Y mi padre está teniendo problemas con unos pandilleros de cuarta, que se creen la gran cosa y nos roban la mercancía.-paro el carro y bajo me abrió mi puerta, yo todavía no salía de mi asombro claramente me podría raptar y venderme en el mercado n***o o no, no no me puede violar... No, no va a pasar devuelta.- Baja no te are daño solo quiero.-se agachó de cuclillas al frente mio (cabe destacar que no bajé del auto).- Que me digas cómo se veían los que te raptaron.-lo mire confundida, ¿Cómo sabía eso?.- Marcas, si dijeron algún nombre, tatuajes, cara si es que la viste, si te acordás donde estabas, prácticamente todos los detalles.-
- Y... Yo,no em...-¿Qué le digo?, Si no le gusta lo que le digo me puede matar, pero si le digo la verdad puede que el me puede ayudar, ya que yo los quiero hacer pagar, pero no tengo contactos y además no tengo dinero y la verdad no fui a la policía tengo la leve sospecha de que la tienen comprada, salí de mi trance, me desabroche mi cinturón y baje, ( para ese momento ya se había levantado y estaba esperando una respuesta) salí del auto y lo mire fijamente a los ojos, volviendo a mi mirada fría.- Bien, pero sé que no estoy en posesión de negociar pero quiero que... Si es posible que me ayudes a vengarme de los que me hicieron mal... Sé que ustedes los...- estaba buscando la palabra correcta.
- ¿Narcotraficantes?-me interrumpe mirándome atónito.
- Si eso... Sé que ustedes tienen que saber algo de defensa ¿No?.-pregunto y el asiente.- Bueno yo te daré la información qué tengo absolutamente todo, y tú solo me tienes que entrenar.¿Qué dices?.- pregunto con miedo a lo que me pueda decir la verdad no sé de dónde saque la seguridad con la cual le dije todo eso.
- ¿Estás segura?, No es juego todo esto si yo te entreno sera como si fueras mi aprendiz, por lo cual estarías entrando a esta mierda... Y déjame decirte que niñas malcriadas, que ni una mosca matan, en este mundo no sirve.- me dice alzando la voz, lo miro ofendida.
- Yo no soy una niña malcriada.-le digo furiosa.
- Mira niña tienes 14 años, honestamente no sabes nada del mundo eres inocente, una niña de mami y papi, dame la información que tienes y te doy la paga y listo todos contentos.- no aguanté y estalle.
- ¡¿TE PARECE QUE SOY INOCENTE?!, ¡¿QUE UNA NIÑA VIOLADA, MALTRATADA TODOS LOS DÍAS, SEA INOCENTE!?,UNA NIÑA QUE PASA HAMBRE PORQUE A SU FAMILIA LE PARECE DIVERTIDO CASTIGARLA POR NADA,¿¡TE PARECE INOCENTE?!, ESTAS MAL DE LA CABEZA SI PIENSAS ESO, CREO QUE TENGO LA VIDA MAS DURA QUE LAS NIÑAS DE MI EDAD, ¡NO ME VUELVAS A DECIR QUE SOY INOCENTE, QUE NO PUEDO NI MATAR UNA MOSCA,PORQUEE TE JURO QUE TE AHORCO!.- le gritó con todas mis fuerzas me mira atónito por lo que le acabo de decir, me hizo enojar mucho, pasan unos segundos en los que me tranquilizo y le digo.-No me vuelvas a decir que soy inocente, porque lo único que quedaba de inocencia de mi me lo arrebataron hace unas semanas.- le digo en un susurro agachando la cabeza.
No escucho respuesta y decido levantar la cabeza, pero lo que veo es un pecho y después unos brazos redeandome ,e..el él me está abrazando.- Te prometo que de ahora en más nadie te va a molestar, ni siquiera te miraran, te convertiré en la primer mujer mafiosa en el mundo, no tendrás sentimientos y todos te respetarán, lo prometo.- no iba a llorar frente a él pero se me estaba hacíendo imposible ,necesitaba que me alienten, que me digan que todo va a estar bien, que no fue mi culpa, que me den amor... Y no aguanté una lágrima rebelde se me escapó y detrás de ella muchas más, lo abrace más fuerte y lloraba en silencio en su pecho, sentía lo mojada que estaba la remera. Él me acariciaba el pelo y me apretaba a su torso.- Ya no llores... Las princesas no lloran... Ellas levantan el mentón en alto para que no se les caiga la corona que solo ellas saben cómo cargarlas.
~fin fashbak~
Días después empecé mi entrenamiento. Mi rutina era muy intensa, Marcus me entrenaba como si fuera un hombre, bueno igual no lo culpo así estaba entrenado él no sabía cómo entrenar a una mujer ,porque no habían, solo hombres estaban en este mundo y si estabas metida en esto siendo mujer sos la puta de alguien -lo cual me sorprendió-.