Tan cerca que sé que siente cada centímetro de mis jeans engrosándose. —No.— —¿No?— Ella frunce los labios. —La última vez que lo comprobé, Chandler es mi jefe. Específicamente me dijo que era libre de conectarme con quien quisiera, siempre y cuando no fueras tú… lo cual obviamente no es una preocupación—. Tomo nota mental de hablar con él más tarde porque eso es una tontería. —Puede que sea tu jefe, pero soy yo quien paga la mayor parte de su salario. También soy tu cliente—. Colocando mis manos en la pared a cada lado de su cabeza, le paso los labios por la oreja. Quiero que me escuche alto y jodidamente claro. —Duerme con él y estás despedido—. Está tan llena de rabia que prácticamente vibra con ella. —Déjame entenderlo. ¿No tengo permitido follarme a George, pero follarte a ti está

