La curiosidad vuelve a atacar y miro el montón. No puedo evitar preguntarme qué tan larga es la lista de conexiones de Dylan. Sin embargo, no soy tan sigiloso como esperaba, porque Skylar me pilla tratando de echar un vistazo. —¿George o Dylan?— —¿Qué?— Digo mientras la canción que estaba tocando la banda llega a su fin. Dado que Dylan ya no interpreta mi canción, deberían entrar aquí en cualquier momento. —No me pareces tonto, Lucy—. Su voz desciende hasta convertirse en un susurro conspirativo. —¿En quién estás interesado? ¿George o Dylan? —Ni.— Si bien me gusta Skylar, no me gusta esta pregunta capciosa. El dolor cruza su rostro. —Y aquí pensé que íbamos a ser amigos—. Lo último que quiero hacer es molestar a alguien que ya tiene tanto por qué estar enojado. —George—, mentí por

