Al llegar al aeropuerto los esperaban con una ambulancia, Eduardo no pudo ir a ver el estado de la mujer, aunque quería cerciorarse que esta tan grave como dijeron, su cuerpo no estaba en buenas condiciones, había estado vomitando por mucho tiempo y eso descompensó mucho su cuerpo. *Espero que realmente este así de mal, de esa manera sufrirá mucho y no quedará nada de esa mujer altanera y creída* murmuro Eduardo mientras estaba sentado en la oscuridad de la cocina comiendo helado. *No esperaba escucharte deseándole mal a alguien mientras comes helado* se burló su abuelo, que había bajado por un vaso con agua, aunque tenía una jarra llena en su habitación, quiso bajar y caminar un rato. *Por Dios abuelo, casi me matas del susto, ¿por qué no haces ruido al caminar?* se quejo Eduardo mient

