MAR

1891 Palabras

La pequeña mujer luego de aquella visita desagradable de Patricia y haber intercambiado unas cuantas palabras con la abuela toma la decisión de ir hasta el jardín allí estuvo toda la mañana hasta que ha llegado el momento del almuerzo. Eda estaba sentada a la mesa del comedor, el plato frente a ella casi intacto. La pequeña mujer miraba el contenido como si fuera un desafío insuperable. La abuela había salido con algunas amigas hacía un par de minutos dejando instrucciones claras: "Tienes que alimentarte, Eda. No puedes seguir así, piensa en mi futuro bisnieto, no puede ser débil" Pero la joven no tenía apetito. Ni siquiera el aroma del pan recién horneado había logrado tentarla, definitivamente Patricia ha dejado un montón de revoltijos en su estomago. El sol del mediodía iluminaba suav

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR