Bella Fue una cena muy bonita y Parker se ofreció a llevarlos de regreso a la casa. Ella miró las cajas de postres empaquetadas, Whit y Milly llevaban cada uno una caja, incluso habían podido elegir qué postres querían en esas cajas, y Parker mismo había impreso sus nombres en ellas. Ella también llevaba una caja. —Creo que, después de todo ese azúcar, un paseo para quemar el subidón de azúcar que tienen, probablemente sea sensato —Le dijo, a lo que él se rio suavemente y asintió. El paseo era necesario, Milly estaba un poco hiperactiva, corriendo por el vestíbulo con Whit, feliz por los dulces que estaba llevando a casa. —Te acompañaré entonces —declaró Parker. —¿Por qué? —le preguntó de inmediato. —Hmm, por ser un caballero apropiado —dijo él con una sonrisa. —Creo que es demasia

