La cena transcurrió de forma predecible, nuestra conversación tuvo química, sin embargo, la barrera estuvo ahí, esa que siempre se instaura cuando las personas creen o imaginan que eres un ser inalcanzable por el hecho de que eres reconocido por unos miles de personas... O porque eres una mujer con mucho dinero... Tonterías. Mi gran encanto es presenciar cuando mi acompañante se atreve a algo más... Y no me refiero desde la perspectiva s****l, realmente a intentar conectar... Y la conexión está ahí, por algún desconocido motivo para mí, él no está dejando que fluya. Joder. —¿Cuándo volveré a verte?—Me pregunta Jerry con una sonrisa nerviosa en el rostro, nos disponíamos a despedirnos. Por cierto, tendré que llamar a David para que me recoja, no tengo intención de molestar a Kaisse

