Epílogo Jack había establecido contacto con William Richardson, a quien había narrado en detalle todas las novedades desde la última llamada. Cuando llegó el turno de explicarle el contenido de la cripta en la montaña, la principesca tumba de mármol y acero y los símbolos sobre la tapa de la misma, y de referirle la hipótesis sobre la personalidad del ocupante de la misma, Richardson no se asombró como Jack hubiera esperado, sino que aceptó la teoría de buen grado. -No parece muy sorprendido.- Dijo Berglund. -No lo estoy a esta altura de los acontecimientos. -¿Cómo es eso? Un fantasma reaparece más de 60 años después y no es noticia. -No quiero restar méritos al hallazgo que han hecho; es sensacional. Lo que ocurre es que al analizar las acciones de quienes los perseguían y teorizar

