La audiencia se retomo con un Wilson bastante agresivo. Estaba enojado por los métodos sucios que estaban usando para retardar la condena que era inevitable. Un policía le alcanzó al juez algunas fotos que después se las paso a Wilson y las guardo. No tenían idea que era. Los dos esposos se miraban preocupados. Ya no podían defender a Oliver y la condena era segura . Más aún después de la confesión que se mostraba del juez Martínez Méndez antes de su muerte y de toda su familia. Oliver escuchaba atento el veredicto. — lo sentenció a cadena perpetua. Los bienes mal habidos serán restituidos a los damnificados inmediatamente.— golpeó el martillo. — no se preocupe apelaremos.— intentaba calmarlo Jean. — gracias señoría pero antes de retirarnos y debido a la información que usted re

