La luz del sol cada vez era más tenue, si nos alcanzaba la noche aquí nos íbamos a congelar, yo mire a Mikhail, sus labios se veían de un tono lila, esto era una mierda! - solo admite que nos vamos a morir aquí y ya - El me miró con mala cara, se acercó a mí y me dió un suave beso en los labios. - tal vez, pero jamás pensé escuchar esas palabras de tu boca - Yo lo empuje y seguí caminando, este tipo no era serio, ni aún teniendo la muerte respirandole en el cuello. A los lejos pude ver lo que parecía una cabaña, no era mucho de religión, pero gracias dios! - dime qué no es un espejismo - Le pregunté a Mikhail que tenía una sonrisa de oreja a oreja. - creo que no - Los dos caminamos más rápido, necesitábamos resguardarnos del frio. Mikhail empujó la puerta para que se abriera, amb

