Pov Karla Pasaron dos semanas desde que Sara y Ernesto se casaron, hace algunos días habían regresado de su luna de miel. Lo sorprendente es que nos habían llamado a todos a una cena familiar en la Capital, era la primera vez que regresaba después de haberme venido a vivir con Ciro a Montenegro. No sabía el motivo de la cena, todo era una sorpresa. Para ese entonces Ciro y yo, ya estábamos casi terminando con la mudanza en la hacienda, aunque había aún días que dormíamos en la casa de sus padres, pero al parecer todo iba bien, era sólo cuestión de que instalaran todo el equipo satelital que mande comprar para ahora si mudarnos por completo ya que en la hacienda no había internet y ambos a veces necesitábamos trabajar desde casa. En cuanto a la fábrica de dulces resultó que me gustaba

