Pov Lea Tres días, tres malditos días pasaron y a la cretina de Oriana ni siquiera se le ocurrió aparecer. Me evitó que toda costa, incluso en el estudio fingía que tenía demasiado trabajo. No entiendo su actitud. Y es que eso me parecía bien, pero no era razón para abandonarme de aquella manera. También cabía la posibilidad de que este exagerando todo, pero ahora estoy incluso más sensible que otros días, si saben a lo que me refiero. La había extrañado en casa, no me respondía los mensajes, ya comenzaba a molestarme por su actitud de mierda. Jueves por la mañana y el día estaba tan caluroso que quería arrancarme la maldita camisa e ir a una piscina, pero no, tenía que trabajar y además debía llevar a Theo al jardín. —Pórtate bien ¿Si? —acaricié su cabello—. Tamara te pasar

