Ashley se despertó algo tarde ya eran las diez de la mañana. Su acompañante de medianoche, por supuesto, se había retirado en silencio, así como llegó. Se fue a bañar, se animó a tomar uno con agua bien fría, ya el invierno estaba a plenitud en tierras Orgin. Patrick no había dejado nada, ni una nota. Sencillamente se fue y listo, que hombre tan poco romántico y detallista pensó Ashley. Pero era muy apasionado y delicado en la cama. Era de poco hablar, pero su actuar era intenso en la intimidad. El sexo con él era increíble, no podía decir que le interesaba porque casi no hablaban de nada solo han tenido dos encuentros sexuales, y antes como Rachel se lo recordó, Patrick la rechazaba. El sentimiento de vacío era enorme, sentía que antes había un propósito. Sin una familia a donde ir p

