Comienzo a mirar a todos lados en busca de Zoe, pero no la veo por ningún lado. Kevin estaba a unos metros coqueteando con dos mujeres, pero Zoe no estaba. —Señor. —¿Qué? —¿No piensa sacar a su hija de aquí? —Sí. Había olvidado que debía sacar a Mía de este lugar. Me alejo unos cuantos pasos para dirigirme a alguna habitación para cuestionar a Mía sobre su presencia en este lugar. Linda, mi asistente, viene detrás de mí. Mientras yo daba un paso, ella debía dar dos y era cómico verla intentar caminar sin caerse con esos zapatos. Consigo ver a Zoe con un grupo de mujeres cerca de una fuente de chocolate. Ella presiente mi mirada y al girar su sonrisa se borra de inmediato cuando ve a nuestra hija en mis brazos. Parecía que se estaba disculpando de esas mujeres y viene a nuestro encuen

