El día que Linda decidió irse, había amanecido lluvioso y frío... como si el clima de su tierra la despidiera de esa manera. Como si el cielo texano llorara por la inesperada partida de la que había sido siempre su dueña... Al final había decidido tomar el auto e ir a Nueva York. Allí vivía su amiga Joan del internado...y en realidad iba a caer de sorpresa. Lenora le suplicó de todas formas que no se fuera, y la iba a extrañar claro...incluso le ofreció irse con ella. — Este es mi lugar en el mundo Linda, y el tuyo también aunque seas tan obstinada como para no querer darte cuenta...— le dijo con pasión mientras la tomaba de los hombros intentando que entrara en razón pero la joven rubia estaba decidida a huir de su marido lo más lejos que pudiera, que por otro lado estaba cabizbajo y

