Mike entraba a la casa cuando se cruzó a su esposa en la puerta de entrada, Linda estaba de más de seis meses de embarazo ya. — Hola cariño ¿sales??? — preguntó interrogante alzando una de sus cejas. — Es que Joan se puso de parto, antes de tiempo... — dijo como única explicación la joven — Y tu mamá no está, y tú no llegabas... Él se cruzó de brazos y la miró. —¿En qué habíamos quedado...? — dijo endureciendo su mandíbula. — Vamos Mike no pasará nada, es solo ir hasta el hospital y ya... — contestó ella revoleando los ojos y luego suspiró. Últimamente Mike se había puesto opresivamente protector y por momentos, como en ese, resultaba de lo más fastidioso, pensó. — Espera dos minutos que me cambio y te llevo... — le dijo el atractivo joven en tono imperativo. — Pero Mikeeeee.

