38. Nico, el socio de Álex. El sargento Nilo y Rex estacionan y bajan del todo terreno. Rex estira las piernas, se siente débil y le hace falta dormir. No es ni medio día y ya lo está padeciendo. La casa a la que llegan parece desierta. Es una simple de un piso y algo descuidada. En el interior no hay nadie esperándolos. La única luz que ilumina viene de un cuarto al fondo. El sargento Nilo echa una mirada rápida mientras van hacia esa parte de la casa. Ahí reina el desorden y un exceso de herramientas por todas partes de la casa, prácticamente la totalidad del suelo está lleno de algún cachivache, herramienta o resto de alguna obra. Las paredes están formadas por grandes bloques de hormigón y del techo penden grotescas lámparas fluorescentes que se supone que iluminan las oscuras inst

