Vi que los demás chicos realizaban entrenamientos de ataque y defensa, movimientos que se asimilaban a los de un animal, conectaban golpes fuertes, ‘realmente se lo toman muy en serio’.
Me di la vuelta hacia Hunter que ya estaba en posición.
Lo siguiente que paso lo vi en camara lenta, aunque sentí que mi cuerpo no estaba reaccionando en el momento que quería. Hunter se avalanzó hacia mí, moviendo su puño hacia mi estomago, apenas logré evadirlo haciendo una pirueta hacia atrás, vi como su sonrisa se borró y apretó su quijada.
“Tienes buenos reflejos” señaló. Mi respiración se aceleró. Apenas pude esquivarlo, estaba impresionada por su velocidad que traté de poner toda mí atención en su siguiente ataque. “Gracias, tu también eres muy rápido”. Le sonreí, ‘que empiece el juego’, sintiéndome la adrenalina correr por mis venas.
Se lanzó mí, solo que esta vez fingió ir a la izquierda, esperó a que lo intentará esquivar nuevamente con otra pirueta, me moví rápido hacia atrás, para luego cambiar hacia la derecha, pero anticipó mi movimiento y logró poner sus manos en mi cintura, traté de tumbarlo connun brinco y una patada en sus piernas para hacerlo perder el equilibrio, pero me tenía bien agarrada, me levantó en el aire para luego caer juntos sobre las almohadillas. Aspiré y exhalé rápido el aire y su aroma lleno mis pulmones, realmente olía muy bien, su rostro a centimetros del mío. Me sonrojé, y traté de levantarme.
“De nuevo?” Preguntó con una sonrisa burlona, pero claramente emocionado. Se levantó y ofreció su mano para ayudar a pararme. Parecía que necesitabamos recuperar el aliento.
“Apenas estamos empezando” le contesté y le devolví la sonrisa.
Después de varios intentos para descifrar su técnica, empecé a reaccionar más rápido. Mi cuerpo estaba adolorido y empezaba a sentir que me temblaban las piernas. Él no se veía cansado, estabamos tan concentrados en los ataques que ya no estabamos sonriendo ni hablando. Sentía un cosquilleo cada vez que tocaba mi piel, me sentía viva.
Ahora era mi turno atacar. Me dí cuenta que él confiaba en su velocidad y fuerza, pero yo tenía más agilidad gracias a años de gimnasia. Tal vez eso me daría ventaja. Empecé lanzando un golpe hacia su rostro, agarró mi brazo por un segundo, pero utilicé su impulsó para apoyarme en sus hombros y brincar a su espalda, golpié sus piernas, logrando ponerlo de rodillas, en cuanto quiso darse la vuelta para contraatacar, use de nuevo sus hombros para ponerme enfrente suyo, conectando un golpe en su mejilla, que a decir verdad me dolió más a mí que a él. Me quedé paralizada y aprovechó ese momento para tomar mis manos darme la vuelta y atraparme en sus brazos.
“A eso le llamas un golpe? No te contengas, somos más resistentes y fuertes de lo que piensas” me dijo susurrando a mi oído. Sentí como mi cuerpo se calentaba a su contacto, su aliente tibio hizo que sintiera un impulso electrico de mi cuello hacia mis piernas. Alguien aclaró su garganta y fue cuando note que los demás chicos habían terminado sus ejercicios y nos estaban observando.
Me sonrojé. Hunter me soltó y dió unos pasos hacia atrás. Tenía sus ojos oscurecidos. Me sequé el sudor y me puse nuevamente en posición para un último intento. Cameron se me acerco y me susurró al oído.
“No pienses el ataque, trata de solo reaccionar, deja que tu cuerpo se mueva sin darle órdenes, no te contengas, sigue utilizándo los movimientos de gimnasia, pero dejalo fluir.. ” y corrió de nuevo a su lugar.
La verdad nunca me había esforzado tanto. Traté de calmar mi respiración, asumí posición y empecé el ataque, corrí hacia Hunter, lanzó un golpe hacia mi hombro, me agaché sintiendo el ardor del roce de su golpe, me deslice entre sus piernas, y traté de rodear su cuello con mis brazos para contenerlo, agarró mis brazos y me lanzó hacia adelante, aproveché el impulso e intente caer de pie, con mi mano libre golpié su mano para liberarme, y retrocedí con una vuelta hacia atrás tratando de golpearlo con mis piernas, nuevamente logró esquivarme y se lanzó sobre mí mientras caía, puso sus manos alrededor de mi y nos volteo para absorver el impacto de la caída con su cuerpo, termine encima de él con su rostro alado del mio, ambos respirando forzadamente. Me tomó un momento procesar lo que acababa de suceder. Solo sentía su pecho subir y bajar mientras recuperabamos el aliento.
En ese momento comenzaron a aplaudir y recordé que teníamos publico, me sentí en extremo avergonzada, me levante rápidamente de encima de él, “lo siento” murmuré, me sonrió y le extendí la mano para ayudarlo a levantarse. Cameron tenía una sonrisa de oreja a oreja. Y asintió con la cabeza como simbolo de aprobación.
“No te preocupes, fue interesante” dijo Hunter, me guiñó un ojo y se fue a la pista hablando con Cameron.
“Esa ha sido la mejor pelea que hemos visto con el Al.. Hunter” me decía una chica de piel morena y cabello con unos churros hermosos.
“Gracias! Apenas y pude seguir su paso, se que mañana dolerá horrores” dije caminado con ella a unas bancas. Miré mi hombro que ahora me ardía un poco más, tenía un pequeño corte del que estaba saliendo sangre. “Oh, no me di cuenta” empezaba a sentir el olor metalico de la sangre, tome un trapo e hice presión, a pesar de no ser un corte profundo, si brotó un poco de sangre.
“No te preocupes, en un momento debe detenerse el sangrado, no es grave” dijo exáminando la herida. “Normalmente los únicos que le dan buena pelea a Hunter son Daniel, otro chico llamado Carter que en este momento no está aquí, y Cameron, nunca ninguna chica, pero bueno, no es como que hagamos fila para entrenar con él” dijo riendo.
“Entiendo porqué, por cierto, soy Madison, pero prefiero Madi” dije alzando mi mano.
“Ariana, mucho gusto Madi, veo que te ganaste admiradoras, ten cuidado con esas dos, son Claudia y Monica, son más toxicas que chernobyl” dijo en voz baja e hizo un ademan hacia las reinas de la escuela. “Listo, ya sanó tu herida”. Quitando el trapo y mostrando mi piel lisa. Parpadié por unos segundos, desde que era pequeña no era común que me lastimara, y cuando sucedía, solo tardaba unas horas en curarme.
Estando sentada con Ariana, pude observarlas más detenidamente, eran muy guapas, definitivamente las típicas barbies, egos super inflados, diminutos conjuntos deportivos y aire en la cabeza.
“No te preocupes, solo estaré aquí una semana, regreso a mi casa en Nueva York el domingo, son sus novias o solo son zorras?” Pregunté alzando mis cejas. Me sentía molesta de ver como prácticamente estaban encima de ellos.
“Si, son sus novias, aunque no lo entiendo, Cam y Hunter están tan cerca de los 18 que siempre es mejor no involucrarse sentimentalmente con nadie, puede que no sean sus parejas destinadas, y solo quedarían en rídiculo, de verdad espero que no lo sean, nos harían la vida imposible, ya se creen dueñas de la ciudad, solo ellos y su séquito de tontas las soportan”. Suspiró fuertemente y asentí con la cabeza, ‘parejas destinadas y cerca de los 18 años? Qué tiene que ver ?’, fruncí el seño, no entendí a qué se refería, pero no tenía caso preguntar más sobre el asunto, si creo en el amor, gracias a mis padres, pero amor a primera vista y pareja destinada? Definitivamente no, solo existen en los cuentos de hadas.
Al ver que ya casi no había nadie en el gimnasio, comenzamos a caminar hacia los lockers.
“Que triste que te vayas pronto, ojalá y pudieras quedarte mas tiempo, puedo ver que seríamos grandes amigas ! Aunque.. ya entraste a la universidad ? has oído de la nuestra? Es una de las mejores del país, solo que como aceptan a un muy pequeño grupo de estudiantes cada año, por eso no es muy conocida. Más bien, si ellos no te reclutan, ni te enteras que existe. Qué te gustaría estudiar ?”. Su repentina emoción y sinceridad me hizo sentir halagada, a decir verdad, yo también nos veía siendo grandes amigas, tenía una personalidad tan agradable y simple, muy diferente a Carla, que siempre se dejó llevar por las apariencias y lo que dictará la sociedad, solo de pensar en ella y en Chris hizo que se me hiciera un nudo en la garganta, se que juré no volver a confiar en nadie, pero había algo en este lugar que me hacía sentir mejor, Ariana definitivamente contribuía a sentirme tranquila, una amistad genuina sin los vicios de la gran ciudad. Tal vez esto es lo que necesito, un nuevo comienzo lejos de todas las personas que me lastimaron.
“Aun no decido a que universidad asistir, no me siento particularmente emocionada por alguna en específico, me encantaría estudiar derecho y algunas clases sobre negocios internacionales, nunca había escuchado de la universidad de Silvercreek, pero definitivamente trataré de preguntarle al alcalde más tarde, realmente me esta gustando mucho esta ciudad. Me siento como en casa. Todos han sido muy amables conmigo. Y aunque me vaya en una semana, debemos seguir en contacto!, podemos empezar por intercambiar números telefónicos, qué te parece salir por un café más tarde?”. Sonreí sacando del locker mis cosas y tomando el celular de la mochila.
“Claro ! Nos mandamos mensaje después de la comida, qué te parece?”
“Sí! Muy bien, ahora me apuraré porque Hunter debe estar esperándome” dije riendo.
Me bañé rápido, y me vestí para después despedirme de Ariana. En lo que secaba mi cabello con la secadora, revisé mi celular, mandé mensajes para mi hermano y mi mamá contándoles sobre mi nueva amiga, y decidí ignorar los mensajes de Chris, solo pensar en él me deprimía, sus patéticas excusas solo hacían que me doliera la cabeza, en cambio, de Carla no tenía ningún mensaje ni llamada.
‘Vaya amiga’ pensé, sonreí al darme cuenta que realmente nunca fue una amistad verdadera, y que alguna parte de mi subconsciente, siempre lo supo.