Me sentí adormecida, escuchaba voces a lo lejos, pero no podía enfocar la vista en nadie. Buscaba algo con mis manos. Toqué la manija del auto, la jalé y empujé la puerta. Necesitaba salir de ahí. Necesitaba aire. Mis piernas no respondieron y caí al suelo. No sentí dolor, no sentí nada. Al minuto siguiente, pude sentir que alguién me levantaba en sus brazos. Era cálido. Desorientada extendí mis brazos y los puse a su alrededor. Me acurruqué ennsu pecho. Tenía un olor dulce que fue llenando mis pulmones. Quise decir algo, intenté decir algo. No podía hablar. Sentí algo mojado, y empecé a recobrar la vista. Me di cuenta que los brazos que me cargaban me habían colocado dentro del auto y se aferraban a mí. Volví a extender mi mano y toque una mejilla, eran lágrimas. No solo él, yo

