Salen de aquel local y van al departamento que antes solía vivir juntos. En el auto se acariciaban las manos como nunca lo habían hecho y lo mira. Las caricias no frenaban hasta que llegaron al estacionamiento donde no pudieron aguantar las ganas, se besan desesperadamente —Te amo — dice entre besos. Se queda mirándose en silencio pero diciéndose todo, le toca el rostro lentamente y no podía creerlo que volvían a empezar. La química entre los dos era más fuerte que cualquier cosa y nada podía separarlos. El amor de los dos era más fuerte. Lo abraza para sentir que lo que estaba pasando era de verdad —Creí que por mi inmadurez te iba a perder para siempre — dice mirándolo. Le da un beso corto sobre sus labios, recorre con sus manos todo su rostro y se detiene en sus hombros —Nunca iba
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