La cobardía de Bastian la irritaba, y es que no podía creer que el fuera capaz de abandonarla así nada más, Scarlet se subió a su auto y lloró de enojo, el pecho le dolía, las manos le temblaban, paso sus manos por su rostro y se les mojaron de lágrimas amargas del dolor que sentía producto a la pelea que había sosteniendo con su amado. Con manos temblorosas, bajo el espejo retrovisor y dislumbro su aspecto, su maquillaje se había corrido, tenía una leve irritación en los ojos, su nariz estaba roja, tomó toallas húmedas que siempre tiene en su bolso y limpio el desastre que tenía en el rostro. Salió del estacionamiento subterráneo del edificio donde vive Bastian y se marchó a su refugio, su departamento de soltera, el lugar más seguro en la tierra según ella piensa, debía despejar su men

