Centuria estaba devastada frente al caos que recibió, de las aldeas solo quedaban restos carbonizados y montañas de ceniza que producían un clima grisáceo lleno de una niebla de humo que asfixiaba incluso el más tenue rayo de sol, era un lugar abandonado de todo ser vivo pero bajo las redes subterráneas se encontraban varios de los guardias que habían quedado bajo el cuidado del laboratorio, entre miles de pasadizos y senderos sin fin caminaban los pocos guardias esperando más ordenes de su líder en el campo de batalla, entre los escombros se encontraba el cuerpo del fallecido Evengreen quien se vislumbraba aun sujetando su enorme botella de licor y dentro de ella; el retrato de su amada esposa junto con sus son hijos cuando estos eran infantes, pese a las dificultades y sabiendo su destin

