Capítulo 85 Kate — Kate, amor, no te preocupes, la vamos a encontrar. René me hablaba, pero yo iba ida, seguía en estado de shock, acababa de recuperar mi libertad, hace poco me enteré de que mi hija está viva y ahora pasa esto. — Dios, por qué… ¿Por qué mi pequeña?, ¿qué culpa tiene ella en esto?, me pregunte a mi misma mientras veía a través de la ventana, sin decir nada. De pronto una alerta te encendió en mi cabeza, “la carta” - Dios fui tan tonta como para no deshacerme de ella y dejarla en manos del enemigo, seguramente a estas alturas Mario la encontró y ahora se está vengando desaparecer. —. Maldita sea - grité con desesperación. —. Qué pasa amor, ¿por qué gritas así? - pregunto mi esposo preocupado por mi repentina reacción. —. Ese maldito infeliz, el que se llevó a mi hija

