Cerca de las ocho y media, mientras saboreaba mi copa de vino, diviso al señor Jackson a lo lejos y la sorpresa me hace escupir el vino de repente. Trataba de comprender lo que ocurría al observar que el hombre había optado por vestir ese atuendo, ¿quizás...? ¿Había perdido la razón? Jamás imaginé que aquel loco llevaría ese atuendo y aparecería en el evento como si nada, ni en mis sueños más salvajes. —¡Pero qué rayos! Steven me susurró mientras me miraba, lo que provocó una leve sonrisa traviesa en mi rostro. — A mi no me mires. Observé cómo el apuesto caballero Jackson, vestido con un atuendo de príncipe y una capa al estilo victoriano, se aproximaba hacia mí. Las mallas resaltaban la musculatura de sus piernas, mientras que él parecía un personaje de cuento al acercarse rápidame

