Capitulo 3
Estaba sorprendida por mi eficiente trabajo, el se quedó mirándome fijamente mientras sostenía mi mano - Solo es mi trabajo - fue lo único que estúpidamente respondí tartamudeando.
El me miro a los ojos como nunca nadie lo habia hecho, estaba segura que estaba leyendo mi alma, nunca en mi vida habia visto unos ojos tan profundos verme tan cerca y con tanta claridad, era la primera vez en mi vida que alguien lo hacia y fue inevitable ponerme nerviosa -¿Sigo con el masaje?- mande saliva esperando una respuesta en especial que soltará mi mano porque la seguia sosteniendo con delicadeza
- sigue - me pidió con una sonrisa pícara, era algo incómodo saber que el tenia una erección y yo seguía con el masaje de aceites, pero llegaba a ser excitante hace mucho deje de sentirme una mujer sensual, siempre Noel me decia que no era ni la mitad de mujer que antes y que prefería, que ya habia perdido toda belleza y la típica frase rompedora de autoestima " ya no te deseo".
La primera vez que me lo dijo fue en mi cumpleaños, los dos estábamos celebrando de una manera normal, la típica cena y el pastelito con el cerillo, yo queria hacer el amor con el ¿Acaso esta mal que la mujer tome la iniciativa?.
El no quiso tocarme, me dijo aquella frase y se fue a la habitación para ver sus deportes del día mientras yo lloraba en la sala de mi casa derrotada y sintiéndome de lo peor.
Mientras me perdia en aquellos recuerdos, el joven CEO y por el que todas morían parecia gruñir mientras mi manos recorrían su cuerpo lleno de músculos, no se porque lo hice quizas por sentirme aun mas especial, porque lo que pasaba era excitante o sencillamente porque me gano la lujuria del momento, Lorena me había explicado que dependía de mi que tan lejos llegaba con los pacientes, esto era lo que hacía diferente esta clínica y quizás por eso era tan clandestina y costosa, se notaba que solo iba gente de buen dinero.
Escuchar gemir aquel sujeto con los ojos cerrados agarrando la sabana conteniendo lo inevitable me hizo perder la cordura y dejar de ser Zaira para como me dijo volverme su piel de seda, agarra su masculinidad con mi mano y empece a masturbarse, lo mire fijamente esperando que me dijera algo o que se enojara por mi atrevimiento pero lo unico que hizo fue acariciar mi mejilla y darme un beso suave en la boca.
Termino derramandose en mi mano, yo me quede de piedra inmediato me lave la mano dandole la espalda para que se vistiera, no podia creer que me había salido de mis cabales, el único hombre hasta el momento con el que habia tenido un leve acercamiento en la intimidad era mi ex esposo, fue bastante incómodo regresar a la realidad.
El se agarro de la espalda y me dio un beso en el cuello, gire para decirle que no pasaría nada pero un segundo despues estaba besándolo, me agarro de la cintura y me cargo hasta una mesa, por un momento la lujuria me ganaba abri mis piernas recibiendo sus besos, quería desquitar conmigo meses de impotencia, pero tuve que detenerlo.
- Lo siento, no puedo ni quiero hacer esto - me aleje de el agachando mi cabeza mientras arreglaba mi ropa.
El se acerco a mi, esperaba que saliera enojado que me gritara que era una calienta huevos y de inmediato me despidieran por no ceder a los caprichos del cliente favorito, pero lejos de eso lo único que hizo fue acercase y darme un beso en la mano, se vistió con rapidez - adiós mi manos de seda - fue lo último que dijo al salir.
Me tuve que sentar para recuperar el aliento, mi pantaleta estaba empapada, creo que si no hubiera hablado mi ángel bueno invitandome a la cordura en ese momento el angel diablo estaria viviendo una fantasía s****l, era increíble lo que mi corazón habia sentido en ese momento.
Sara entro en mi consultorio para felicitarme por ser la única que habia logrado lo que parecía un milagro entre todas - Josh quiso dejarte esto - me entrego un gran fajo de billetes que me dejo con la boca abierta
- No lo puedo recibir, con lo que usted me paga es suficiente - no sabia si era correcto aceptar ese dinero, era la primera vez que veia una cantidad tan grande.
Sara me tomo la mano y me lo entrego
- Es tu propina y te la ganaste, ¿sabes cuantas aqui desearían ser las santas del milagro?- sonrio mientras salia sonriendo de alli.
No podía respirar de la emoción, ese dinero me ayudaría unos dias hasta que pudiera dejar de usar la ayuda de Lorena, tenia muchos nervios.
Salimos del trabajo, todas las demas hablaban de lo mismo y me miraban con rabia, ni siquiera sabia que habia hecho mal , es mas ni siquiera sabia que habia hecho bien para que ese hombre se recuperara después de lo que paso.
Llegue a casa y tome una ducha larga, era bastante agotador el trabajo pero en especial las miles de sensaciones que sentia en mi piel, el era un hombre diferente a todo lo que yo esperaba, fue lo mas erótico que me habia pasado en mi vida y recordarlo me generaba mil emociones, empece a masturbarme, hacia mucho que no usaba mis dedos para darme placer, desde que era muy joven para ser mas exactos pues mi familia que era algo religiosa y veían todo con tabú y pecado, pero a veces encontraba mi propia satisfacción de esta forma hasta llegar al c****x.
Al salir Lorena me esperaba con una botella de vino y dos copa -¡Cuentame todo!- grito -¿Si tiene lo que aparenta ?- bromeo preguntándome sobre el tamaño de su masculinidad.
- Solo le hice un masaje en la espalda, es todo - mentí porque me avergonzaba saber habia hecho algo tan loco, siempre habia sido cohibida, leia historia de Internet donde encuentros como estos pasaban pero yo pense que podia pasarme algo asi a mi, no podía sacar de mi cabeza la sensación de mis manos al tocar la virilidad de ese sujeto, no la había visto pues en ese momento el seguia con la toalla pero imaginando lo que habia tras ella.
Mientras reíamos y bromeábamos sobre hombres y otras cosas, pues Lorena era mucho mas experimentada que yo, una mujer sin miedo a los tabúes ni al que dirán, mientras ella vivía experiencias y libertades, yo estaba amarrada al ogro de mi esposo y a la prisión de mi matrimonio, ella me confesó que habia amado a un hombre en su juventud, era mucho mayor que ella y habia sido su profesor en la universidad, pero se dio cuenta que era casado y su corazón quedo destruido.
- Fue el golpe mas difícil de mi vida, estaba sola y el se habia vuelto mi apoyo en muchos sentidos, me alejo de mis amigos, me controlaba mi manera de hablar y vestir asi que lentamente se volvió mi mundo, cuando me entere que estaba casado me queria lanzar de un puente para acabar con todo, pero estando al borde de la presión me di cuenta que yo podia ser mas fuerte que eso, regresaron mis alas - sonrio Lorena pero aun notaba la tristeza en su mirada, esa el peso que mas le dolía.
Yo me quedé pensando en que sin saberlo yo también habia perdido las alas, complacía a Noel en todo como dijo Lorena, me alejo de mi familia, de mis amigos, controlaba hasta lo que debía comer para que no engordará, sin darme cuenta era solo su titere y habia perdido hasta la voluntad de ser una persona con criterio.
Regrese a la realidad cuando escuche la puerta sonar, me levanté de inmediato y me sorprendí al ver un hombre muy elegante acompañado de un policía y lo que parecía ser un escolta -¿La señorita Zaira?- pregunto
- señora - aclare porque ya habia dejado el título de señorita hace mucho tiempo - si soy yo - sonrei.
El escolta le entrego un estuche - Le envían esto - me hizo firmar como cinco formas para entregarmelo y hasta debi mostrarle mi identificación.
Al entrar abri aquel estuche de fina suavidad, lo que vi me sorprendió un hermoso collar de diamantes, Lorena me pellizco la pierna nerviosa al ver la brillantes de aquella joya preciosa.
Tome el teléfono para llamar a la joyería y regresarlo, -¡Estas loca!- grito - tienes que conservarlo es una joya preciosa -.
- Es obvio que lo envío Noel, asi que no voy a aceptar nada que venga de el - fui bastante clara, si el queria reconquistarme como en otras ocasiones en esta no lo lograría, jamas le perdonaría que se acostara con mi hermana.
Ella me apoyo al entender mi pensamiento, al llamar me contestó muy amable la mujer de la joyería - Quiero regresar una joya que acaba de llegar a mi casa, la envío Noel Donson - mi voz se mostraba alterada, odiaba que usará el mismo modus operandi de nuestro matrimonio como si el engaño con mi propia hermana fuera igual que con el de sus otras mujeres.
- No tenemos ninguna compra a ese nombre, si quiere deme sus datos y le informo quien le envío la joya - me dijo la mujer muy amable .
Le dije todos mis datos sabiendo que lo habia comprado con la tarjeta de la empresa de su familia, pues ese era su pasatiempo favorito gastar el dinero de su familia.
- aquí me dice que la persona que compro el collar fue el señor Josh Grand- dijo y mi corazón latio mas rápido.