Capitulo 54 Abrí los ojos estaba mareada, me amarro en una silla mientras seguía con dudas en mi cabeza ¿Era un sueño?, No podía estar pasando esto, César no podía haberme llevado a una trampa mortal. Jazmin se acercó desde la sombras con un arma apuntando mientras en la otra bebía un vino tinto con cierto aire de grandeza ella sabia que me tenía en sus manos -¿Que te pareció la sorpresa?- sonrió mientras se sentaba en una silla de madera delante de mi, el lugar era bastante oscuro y solo estabamos iluminadas por un pequeño foco en medio de la cantidad de cajas de aquella bodega que nunca había visto en mi vida. - ¿Que ganas con esto?- fue lo único que pude decir sentía que el corazón me quemaba, ella era la causante de todas mis pesadillas y estaba con aquella risa siniestra mirándome

