Capítulo 36 Tercera Persona Annika había decidido cambiar de rumbo en el último momento, en la última entrada, retrocediendo en su postura inicial y liberándose de todas las inhibiciones para estar con Leon. Sin saberlo, esa decisión la llevaría a anotar un jonrón —literalmente—, y fue recompensada de formas sin precedentes. Finalmente, había experimentado lo que se sentía al ser genuinamente cuidada por un hombre, y la semilla de la esperanza comenzó a echar raíces en su corazón. Annika sabía lo que era ser tratada como una princesa por su familia, pero era la primera vez que alguien que reconocía su valor la adoraba como a una reina. Después de una noche cargada de ardiente pasión, Annika despertó de su profundo sueño. Se frotó los ojos solo para descubrir que estaba completamente sol

