Michael Redford Mia salió de su escondite y me miró a los ojos. Había dicho lo que nunca en mi vida creí que diría a una mujer, y más a la mujer me provocaba muchos sentimientos. Y no esperaba que me respondiera, solo deseaba poderlo decir en voz alta lo que estaba sintiendo. Mis manos comenzaron a acariciar su trasero desnudo, tenía un pecho afuera de la copa del sostén y quería volver a poseerla pero en una cama y tomarme cada minuto de nuestro tiempo para escucharla venirse. ―Michael...―susurró pero no dejé que dijera algo más. ―No. No digas nada. Es mi "Te amo"―las luces a lo lejos nos iluminaron por un momento, ―Vamos, hay que arreglarnos para irnos o una patrulla vendrá. ―estiré mi mano y le entregué mi pañuelo para limpiarnos, cuando terminé, nos arreglamos nuestras ropas, ella

