Pov. Pamela
Desperté por el sonido del tráfico de la ciudad me gire y choque con su cuerpo se veía tan lindo durmiendo pero como aún faltaba para que amanecería completamente y ya había recargado energía recordé que aún nos falta probar la bañera lo sé era de madrugada pero no sé cuándo lo volveré a ver así que debía aprovechar esta noche que lo tenía para mí.
Mis manos empezaron a recorrer su cuerpo aún desnudo me acerqué más a él y empecé a masturbarle hasta que su erección cobrará vida cuando lo tenía suficientemente parado me subí encima de él y empecé a cabalgar, diablos que bien se sentía me sentía completa, con el adentro.
-Si vas a despertarme todos los días de esta manera no me opondré a dormir aquí.- Reí no quería hacerte despertar pero te necesitaba dentro de mí.
-No te preocupes pero ya que desperté podré ayudarte.
Me agarró de la cintura eh hizo que los sentones sean más intensos lo sentía más adentro de mi empecé a coger su ritmo y moverme más sobre él, soltó un gemido eso significaba que lo estaba haciendo bien.
-Ponte boca abajo.- Solo obedecí
-Abre un poco tu piernas, un poco más.- Se subió encima de mi sin aplastarme y se acomodó en el hueco que dejaban mis piernas.
-Así puedo entrar más en ti solo me debo impulsar con tus pies.- Asentí y lo hizo sí que tenía razón se sentía muy pero que muy bien sus embestidas eran más fuertes cada vez y yo gozaba de eso lo disfrutaba tanto o igual que él.
-¡A la bañera ahora!
Me levanté y me dirigí al baño deje que se llenará puse uno que otro jabón líquido y regrese hasta donde él.
-Debemos esperar un poco hasta que se llene.
-Y porque esperar si podemos seguir haciendo algo.
Levantó mi pierna haciéndola pasar por encima de sus piernas me hizo sentar en él y metió su m*****o en mi entrada.
-Salta.- Lo hice sin dudarlo este hombre debía tener mucha experiencia.
-Ya está la bañera lista ven.
-Ya voy pequeña.
Entramos me senté en sus piernas mientras que el con una esponja limpiaba mi cuerpo bajo su mano hasta mi entrepierna y empezó a tocarla metió un dedo en esta y yo me estremecí de inmediato sentí la entrada del segundo y de imprevisto metió el tercero gire mi cuello y lo bese el no paraba sus movimientos ahí abajo incluso los intensificaba mi cuerpo tenía pequeños toques eléctricos ante su contacto, solo yo recibía así que me gire y lo encarre cogí su pene y lo empecé a masturbar ni él, ni yo dejamos de causarle placer al otro me acerqué y lo bese a ratos en beso lo pausaba por su magnífico trabajo con sus dedos.
-Cógete de las esquinas y abre las piernas abre todo lo que puedas.
Me levanté y lo hizo él se sentó horizontalmente me cogió de la cintura y me iba bajando poco a poco hasta que su m*****o toco mi entrada y me lo introdujo pegue un pequeño grito que se me escapó pero esto era increíble el sólo tenerlo dentro de mí era impresionante pero ahora se sentía mucho más porque me lo metía y me lo sacaba de una forma incomparable me sentía tan bien su pene me hacía sentir bien al principio solo a porque es muy grande pero cuando mi v****a se acostumbra pide más no quiero sacarlo quiero tenerlo dentro de mí a cada momento quiero que me coja en todos los lados de mi casa, lo quiero a el aquí.
-Pequeña debemos salir o nos haremos pasas aquí.
-Lo se espera te traigo una bata.- salí de la bañera y me dio una nalgada
-Eso es mío, lo sabes
-Soy tuya como tú eres mío.
Me había secado y puesto la lencería más sexy que tenía vi la hora eras las 4:27 de la madrugada.
-Si te viste así no dejaré que duermas.
-Debemos dormir pronto saldrá el sol y no hemos dormido ni 2 horas.
-Bueno, bueno pero en la mañana haremos algo al respecto de eso.
Dijo señalando mi conjunto me acerqué lo bese y entre en las mantas el hizo lo mismo y dormimos bueno lo intentamos él se giró hacia mí y metió una mano en mi pecho .
-Así podré dormir mejor, esto es mío cierto.- metió su otra mano en mi v****a y esto también.- Reí
-Soy tuya
-Y yo tuyo
Desperté por los rayos de sol que entraba a la habitación me gire y lo observe se veía tan lindo durmiendo me levanté sin hacer mucho ruido y me dirigí a la cocina a preparar el desayuno.
-Hotcakes?
-Te desperté?
-No, lo hice por mí mismo quería abrazarte y no te sentí a mi lado.
-Desperté hacer el desayuno siéntate ya te sirvo.
Me senté y desayunamos cómodamente tal vez y me acostumbraba a esto despertar a su lado hablar del día a día, hacer planes juntos no lo sé acabamos de desayunar empecé a recoger, él había ido a revisar su celular, lavaba los trastes mientras escuchaba música y me movía al ritmo de está estaba tan concentrada que no lo sentí entrar.
-Te mueves tan bien.- Susurro en mi oído mientras me acercaba hacia su cintura.
-No te sentí entrar.
-Y como lo harías si estás tan concentrada en moverte tan sensual en el lavadero en vez de hacerlo encima de mí.
-No lo sé profesor que ganó yo si le bailo?
Me apretó el trasero y giro mi cara para besarme el beso se intensificaba, abrí mi boca dándole paso a su lengua la cual se movía junto a la mía. Se separó de mi dando dos pasos hacia atrás.
-Por qué te detienes?
-Por qué no me bailas?.- Sonrió de lado
-Acaso juegas conmigo, no me puedes negar sexo.
-Sí, sí que puedo y como tú no me quieres bailar.
Me acerqué a él y lo agarré del cuello lo tire hacia mí, me uní más a él y baje mientras rosaba su cuerpo con el mío me alce nuevamente lo empuje suevamente hasta que se sentó cruce mis piernas encima de él y empecé a moverme al ritmo de la música que se escuchaba al fondo.
-Te deseo.- Gimió
-Y yo pero aún no terminó de bailarte.
-Eso puede esperar.
Me agarró de la cintura e hizo que me enrollara en ella me llevo hacia la habitación me tiro en la cama y empezó a besar mi cuello.