Capítulo 36

1860 Palabras

Esos ojos color miel, siempre cálidos, siempre tranquilos, aquella tarde de lluvia se mostraban brillantes. A Emely siempre le pareció que esos ojos color miel de Ian le recordaban el atardecer, el crepúsculo que avecina la noche traviesa. Vestía una camisa negra de mangas cortas, mostrando sus brazos fuertes y bronceados; también tenía puesto un pantalón jean desgastado, algo apretado a sus gruesas piernas. A Ian siempre le gustó ejercitarse; decía que así podía sacar el enojo que le provocaban sus empleados. Pero ella todo ese tiempo creyó que lo hacía porque era un vanidoso de primera: sabía que nació dotado de gran belleza y le encantaba presumirla. La vida lo estaba tratando jodidamente bien. Los años no le pasaban, aunque ya se encontraba en sus treinta, se veía sumamente joven

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR