Pero Lek quería una ducha primero y de todos modos no estaba realmente cansado. “Tú duerme primero, telak. Quiero darme una ducha y luego vengo más tarde”, pero en realidad no tenía intención de dormir. Se duchó, encendió la televisión muy silenciosamente y se quedó sentada pensando en la vida en el pueblo después de diez años fuera y en Craig en el pueblo. Le había dicho que nunca antes había vivido en un pueblo. ¿Sería capaz de manejarlo? ¿Quién sabe? Mientras tuviera su trabajo, tal vez podría durar unos meses a la vez. Podrían vivir en Pattaya, pensó, y podría l evar a Soom a Pattaya para vivir; tenía primas al í, pero Craig había dicho varias veces que no había vivido con niños desde que él mismo era uno y que no quería empezar ahora a los cincuenta añ

