Los minutos que Lucas tenía intentando llamar a Aitana, los aprovechaba ella, para empacar y salir en el vuelo que estuviese disponible. No le importaba si era o no en primera clase. Solo necesitaba salir de ahí lo más pronto posible, respirar aire libre y en su lugar favorito era el más indicado. Aitana decidió no molestar a Ámbar, estaba segura de que ellos intervendrían por Lucas. Obligándola a hablar con el primero antes de tomar la decisión de irse así, y el dolor de escuchar a esa mujer y ver esas fotos la tenían cegada. Su padre estaba preocupado, tratando de persuadirla de esperar a que se calmara un poco y así tomar una mejor decisión. —¿Estás segura mi amor? —preguntó Antonio nuevamente. —Si papá, quiero estar sola. Por favor, prometo estar bien. — casi suplicó Aitana con su

