Cuando dos venezolanos protagonizan una historia el drama es parte de la vida. Sammer y Dani estaban casados, llevan cinco años de feliz matrimonio y cinco siendo padres de dos niños. Samantha, la mayor, y Daniel, el más pequeño y travieso de los Parker-Rush. Su vida en el país suramericano iba bastante bien hasta que la misma razón que los sacó de Venezuela alguna vez llegó también a Chile. —Tenemos que pensar en la familia. Los gastos se han duplicado y nuestras ganancias no bastan. —Me parece injusto, muchísimo que ya dos veces tengamos que dejar nuestro hogar. Primero Venezuela, y ahora Chile. América se vuelve muy insostenible, cada vez más. –Dijo Sammer mirando a su esposa. —No pienses en ir a Estados Unidos, odio hablar inglés. —¿De verdad? Sammer... ¿Tú de verdad crees que deb

