Aunque el manuscrito lo había enviado desde Venezuela, ella ya estaba en Chile. Solo esperaba una respuesta de él. Se acariciaba el vientre sintiendo su bebé patear y moverse. Estaba nerviosa por saber que pensaba Sammer de la nueva novela. Era la vida de ambos unida por fin en el papel. Estaba en su viejo apartamento, buscó a Úrsula en la casa de su amigo Fabián y la trajo con ella. Se preparaba para encontrarse otra vez con el amor de su vida cuando escuchó la puerta principal abrirse y Úrsula maulló. -¿Hola? ¿Hay alguien aquí? -Su corazón se aceleró al oír la voz de Sammer en la sala, se quedó en silencio mientras su querida gatita se escapaba de ella para salir. -¿Úrsula? -Escuchó el maullido escondida tras la puerta de su habitación. Sammer cargó a la gata y caminó a pasos silen

