VALENTINA Por fin nos habíamos casados ya éramos uno mismo, sus manos temblaba al levantar mi velo, sus ojos están por derramar lágrimas, con amor levantó mi rostro y nos dimos un tierno beso, todos aplaudieron de felicidad y gritaban, los padres de alexandro lloraban abrazados, peiro y Natalia junto con su hija aplaudían, William junto con su esposa también y a lo lejos Natalia quien con una sonrisa me saludaba, volteo a ver a los asientos vació qué en honor le dejaron a mis padres y hermano, me sentía triste pero se que ellos también estarían felices. Todo iba de maravilla, hasta transcurrir la noche, cuando el padre de alexandro se levanta para dar unas palabras . -”Queridos invitados,esta es una noche muy especial para todos, como Padre del novio me siento orgulloso y emocionado

