— Y cuando te vas?— caminaban por los pasillos de la empresa. Varias curiosas miraban los dos galanes mientras Lud le daba el tour a su hermano. Era una incógnita quien era el apuesto hombre recién llegado. — Pronto, si te soy sincero no quiero estar mucho en la empresa por ahora. Espero que Stella me ayude a resolver un asunto aquí.— fijo su vista en el tornado humano que venía. — Parece que hablaras de una… mujer? Si no me equivoco…— lo observaba para poder leerlo. — Lud Lud… amor por que no me dijiste que venías? Yo te habría buscado amor.—. Llegó donde los hermanos y sin mediar palabras plantó un beso en los labios de Lud, a él no le dió tiempo a esquivar la acción de la mujer. Sacó los brazos de su cuello, lo incomodó el hecho de que varias personas presenciaran la escena. —

