James Cuando decido que ya la he mirado lo suficiente, me acerco a ella y beso sus labios suavemente mientras la aprieto contra mi erección, para demostrarle que me, a pesar de todo, para mí es la mujer más hermosa y sexy del mundo. -¿Sientes eso?- digo cuando pongo mis manos en su trasero y la acerco aún más a mí. -No podría no hacerlo.- sonríe descarada mientras se deshace de mi ropa interior con sus manos. La beso nuevamente y cuando me deshago de su ropa interior me encuentro con la grata sorpresa de la humedad entre sus piernas y decido que quiero probarla, así que la hago sentar en el borde de la tina y abre sus piernas por completo para mí. Cierro la llave de la tina y cuando la miro sé que podría venirme de solo tenerla así, vestida solo con ese liguero blanco, con su hermoso

