Tres años después... Me despierto temprano y la miro dormir a mi lado. ¿Cómo una mujer puede ser tan bella, incluso al dormir? Acaricio su cabello y me rio de mi mismo, pues, sin importar cuántas veces lo acaricie, me sigue pareciendo el más sedoso y brillante del mundo. Continuo mi recorrido por su cara, sus labios, su cuello, sus hermosos pechos, que no caben en mis manos, todo su cuerpo es grandioso y merece ser honrado y alabado, no solo porque esté cargando a mi hijo o hija. Acaricio su vientre con cuidado y el bebé se mueve en respuesta. Anne se mueve un poco y sé que es mejor no seguir molestando, el bebé es muy grande y hace que le duela la espalda por el peso. Para ser un bebé de casi 5 meses, está enorme y hace que mi nena se canse demasiado. Salgo de la cama y bajo a la coci

