Mi cabeza duele de una forma espantosa. Abro mis ojos y los cierro de inmediato, la luz que alcanza a filtrarse por la ventana es suficiente como para que sienta aún más dolor. Vaya resaca que tengo... Y ni siquiera lo disfruto. Me inquieta un poco eso, puesto que he empezado a tener encuentros más seguidos y prolongados con Sonia. Hay días en los que simplemente no se va, aún cuando tomo las pastillas. Me sumo en la tristeza y, antes de comenzar a llorar incontrolablemente es mejor tomar el medicamento y hacer esto un poco más soportable. Tomo algunas pastillas -ni siquiera miro cuántas son- y me acuesto nuevamente. Creo que esta vez fueron demasiadas porque siento cierto hormigueo en los dedos y las ganas de dormir son tremendas... ..... -Despierta- siento que ella me agita por

