25

3528 Palabras

                                                                                            Devora Saber que no trabajaba el sábado era un alivio, necesitaba dormir, mínimo, el resto del mes. La última semana había sido la peor, no de mi vida, sino de lo que iba de año. Había estado de lunes a miércoles cuidando a Cody y, cuando se dormía, me había pasado horas al teléfono charlando con la oficial y mi amiga personal, Chloe. El tema era mi padre y la maldita orden de alejamiento que se anuló cuando cumplí veintiuno. Ahora, él andaba por ahí, mirando y acechándome, como una maldita sombra. Chloe no lo había atrapado las veces que lo vi porque desaparecía como un maldito ilusionista. Hasta comencé a creer que eso era, un maldito David Copperfield. Según Chloe, él vivía su vida normal co

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR