Devora Vi la mano de Katherine despidiéndose antes de que entrara a su humilde casa. Yo volví a subir a mi moto para conducir al bar pensando que eso lograría distraerme. Desde hace varias noches no podía dejar de pensar en ella, ni siquiera cuando estaba a mi lado y yo no era de las que pensaban, pero ya tenía un listado mental de cosas que comenzaban a lastimarme respecto a nuestra relación. Primero estaba todo el tema de su pánico por confesarle a todos que era lesbiana. En otras ocasiones, nunca me importó que una chica se ocultara a ella o lo que tenía conmigo, incluso lo prefería así, pero ahora era como una puñalada en el pecho cada vez que soltaba mi mano o cuando evitaba los lugares p

